Los Braun son una familia muy poderosa de la Argentina desde mediados del siglo 19, como Menéndez Braun primero, y Peña Braun después. Resumiendo, su fortuna se cimienta en la Conquista del Desierto, en la usurpación de tierras de pueblos originarios en la Patagonia, y en el desarrollo de latifundios feudales que se sostuvieron, entre otras cosas, en el fusilamiento de peones que reclamaban por más derechos, como sucedió en los hechos conocidos como los de la Patagonia Trágica.
Cristina Kirchner volvió tendencia al tío supermercadista de Marquitos Peña: Mirá qué mostró
Desde principios de siglo 20 son dueños de la cadena de superados La Anónima, que hoy cuenta con 160 sucursales en casi un centenar de ciudades de la Argentina.
La familia expandió sus áreas de negocios, y ahora se dedica también al monocultivo de la soja, extendiendo la frontera agrícola merced al ecocidio provocado en los montes naturales del norte argentino.
El más joven de los célebres integrantes de esta familia es el ex Jefe de Gabinete todopoderoso de Mauricio Macri, Marcos, o Marquitos Peña.
Otro integrante de la familia, Miguel Braun, fue nombrado por Macri en la secretaría de Comercio. Tratándose de un supermercadista, el conflicto de interesas no le impidió hacerse con el cargo pese a historias tan divulgadas de zorros, gallineros, y gallinas.
También fueron noticia cuando decidieron duplicar sin argumentos de costo el precio del agua mineral, el pan y la leche en zonas que estaban sufriendo inundaciones.
El patriarca de la familia en estos tiempos que corren es Federico Braun, CEO de La Anónima, quien participó hoy en el foro de la Asociación Empresaria Argentina (AEA), la entidad que nuclea a lo más granado del empresariado “nacional”.
En un formato en que periodistas del círculo rojo entrevistan a los protagonistas, le tocó el turno a Federico Braun, con centros del editorialista del diario Clarín Ricardo Kirschbaum.
La pregunta era sencilla, sin límites conceptuales, por lo que Braun podía escapar por tangentes a elección.
“¿Qué hace La Anónima con la inflación?”, preguntó el periodista. Sonriendo, removiéndose en la silla, Braun fue más sincero de lo que pensó que podía ser: “Remarca precios todos los días”, apuntó, entre risas, mientras la cámara mostraba la sonrisa nerviosa de la mayoría de los asistentes al lugar.
A Cristina el momento no le pasó desapercibido, lo publicó en sus redes sociales, y rápidamente el posteo escaló hasta convertirse en tendencia.