La consultora 1816 preparó un informe que da cuenta de cuál sería el escenario monetario en el caso de que se llevara adelante el plan de dolarización que propone Javier Milei, candidato a presidente por La Libertad Avanza.
Consultora: el "dólar Milei" sería de 10.000 pesos
Para los especialistas, “el tipo de cambio de conversión para rescatar el pasivo del Banco Central es de 9.944 pesos si se usan las reservas netas”.
O sea, para dolarizar, habría que ir a un tipo de cambio 25 veces superior la actual, con la consiguiente masacre de los ya magros salarios de los trabajadores argentinos, o las jubilaciones, o los ingresos en negro de los trabajadores no registrados.
Para no llegar a ese punto, el estudio apunta que se necesitaría un préstamo de 44.750 millones de dólares. Con este monto sumado a las reservas, similar al que firmó Mauricio Macri con el FMI en 2018, se podrían cambiar todos los pesos circulantes en dólares.
La base monetaria argentina, señala el informe, es de 5,4 billones de pesos, unos 13.500 millones de dólares. El problema está en que el Central no sólo debe responder por la base monetaria, sino también por las Leliqs/pases, que suman 12,5 billones de pesos.
En caso de conseguir algo menos de la mitad, unos 20.000 millones de dólares, también habría que hacer una devaluación, aunque mucho menor que la anterior. Sería del 100%, con el dólar financiero yendo de 400 a 800 pesos, igualmente insoportable para los asalariados.
Como las dos opciones son impracticables, aún si alguien tuviera la voluntad de avanzar en ese sentido, (Argentina tiene restringido el crédito internacional y ya está endeudada de forma insostenible), desde 1816 señalan que una tercera alternativa para los libertarios sería la libre circulación del dólar, con el que se podrían pagar hasta los impuestos.
Esto, sostienen algunos cerebros de la idea, llevaría a una dolarización de hecho, ya que la gente comenzaría a operar con esa moneda, que “es la que prefieren”. Esto, para los analistas, tiene una contra: “Podría generar un descenso de la demanda de pesos tal que se genere una hiperinflación en moneda local”.
El discurso de la dolarización, señalan los expertos, podría generar “una especie de profecía auto cumplida: lo que implica que los tenedores de pesos teman una dolarización y al intentar deshacerse de sus tenencias (en moneda local), se generen las condiciones para esa dolarización a través de una licuación masiva de stocks”.