A pocos meses de la implementación del Sistema Acusatorio en la justicia sanjuanina, el fuero penal sigue sumando autoridades para llevar adelante el servicio de justicia y, en ese contexto, el Consejo de la Magistratura dio a conocer las dos ternas fiscal de primera instancia, compuesta por seis colegiados, que finalmente serán seleccionados por la Cámara de Diputados.
Tres candidatos que se disputan un lugar en la cúpula de las tropas de Quattropani
Se trata del primer gran concurso del años que pone en juego apetecibles cargos, no sólo en el ámbito penal sino también civil. Es que además de las dos ternas para fiscal, se buscan jueces de primera instancia para la Sala I de la Cámara Laboral, el Cuarto Juzgado Civil y para el Quinto Juzgado Civil.
Es por ello que Tiempo de San Juan dialogó con tres de los postulantes que se disputan un lugar en las filas del Ministerio Público, es decir uno puesto dentro de las tropas que comanda el Fiscal General Eduardo Quattropani. Ellos son la Dra. Claudia Yanina Galante, el Dr. Cristian Gerarduzzi y la Dra. Daniela Pringles. Todos con amplia experiencia dentro del Poder Judicial, dejaron ver quiénes son, cuáles son sus virtudes y manifestaron por qué deberían ser elegidos.
Una justicia más activa en la sociedad
La Dra. Pringles, al igual que sus competidores, lleva varios años trabajando dentro de la justicia penal y, con 15 años de carrera, decidió postularse esta vez para fiscal de primera instancia. Actualmente ejerce como ayudante fiscal en la UFI ANIVI, aunque pasó por varias reparticiones hasta llegar donde está.
Recibida de abogada en 2004, en La Rioja, la aspirante ingresó al Poder Judicial en 2006 y el primer lugar donde inició tareas fue en Fiscalía Correccional y de Instrucción. Tras permanecer durante 7 años, dio el salto a la UFI CAVIG y, como secretaria en el Ministerio Público, desembarcó finalmente en ANIVI.
Docente de la Universidad Católica de Cuyo en dos carreras se postula una vez más, pues quedó cuatro veces ternada, y se ilusiona con que esta sea la vencida. Consultada por si tiene la posibilidad de acceder al cargo, confesó que la impronta que le daría sería la de afianzar las políticas de acción y, desde su lugar, aportar para convertir a la justicia en una más cercana a las necesidades de la sociedad.
"Honestamente, si tengo la posibilidad de ser elegida como fiscal, el término cambio no sería el que usaría porque actualmente el Ministerio Público está trabajando de forma impresionante. La verdad que es un orgullo pertenecer ya a esta institución. Pero si fortalecería algunos campos que están surgiendo, como políticas de acción con la Dirección de la Mujer y la Dirección de Discapacidad", expresó.
Según su visión, estas prácticas en conjunto son "muy necesarias". "Propondría a los jefes buscar la manera de ayudar a las víctimas con ayudas económicas. Ser la justicia un conector directo y no derivar a otras dependencias, me gustaría proponer", detalló y agregó: "Más a futuro, propondría políticas de difusión y educación en tema de abuso sexual en las escuelas, para que la gente sepa de qué se trata y cómo se denuncia".
Que la nueva justicia sea siempre efectiva
El Dr. Gerarduzzi, cuya experiencia en el ámbito penal del Poder Judicial se acerca a los 15 años, decidió dar el gran paso y esta vez no sólo para formar parte del cambio sino para encabezarlo como fiscal de primera instancia. Es que quien ingresó al Ministerio Público en 2006, fue un soldado de la primera hora de la tropa y ahora busca un espacio en la cúpula.
Con largo paso por la Fiscalía de Instrucción N°4, pues lo hizo durante 9 años, saltó a la Fiscalía de Cámara y, en plena metamorfosis de la justicia, integró la Comisión para la Implementación del Sistema de Flagrancia. En ese sentido, se puede decir que es uno de los responsables de la aplicación -al igual que otros colegas que acompañaron en el proceso- de la justicia exprés en la provincia.
Como experto en la materia, fue designado para trabajar en Flagrancia desde su inicio. Allí cumplió funciones por tres años como ayudante fiscal y, a partir del comienzo del Sistema Acusatorio, volvió a estrenar una repartición judicial con la UFI Delitos Especiales, en donde ejerce en la actualidad.
"Prácticamente mi objetivo es velar por la eficacia y eficiencia del sistema acusatorio puesto en marcha, el cual impulso orgullosamente hoy en día desde mi lugar de Ayudante Fiscal, procedimiento que tuve el privilegio de verlo gestar e inaugurar", aseguró desde su lugar como impulsor.
Quien estuvo ternado ya una vez, espera que en esta segunda oportunidad le toque a sus 40 años. Orgulloso por el aporte que ha ofrecido a lo largo de los años, pretende seguir cumpliendo con un servicio de justicia seguro, activo y capaz de resolver los problemas de la sociedad.
Una justicia más humana es la que hace falta
La Dra. Galante es de los tres postulantes la que menos tiempo lleva dentro del Poder Judicial. Sin perjuicio de ello, puede afirmar que conoce cómo es estar de ambos lados del mostrador. Su experiencia como litigante resulta diversa, ya que tuvo la oportunidad de hacerlo en la provincia de Córdoba, donde se recibió como abogada en 2012, y dos años más tarde pudo concretarlo en San Juan.
Después de ser directora del Instituto de Derecho Penal del Foro de Abogados, ingresó a la justicia en 2017 y arribó al Quinto Juzgado de Instrucción. Allí, de la mano del juez Benedicto Correa, sentó un precedente en la justica local ya que fue parte de la investigación y posterior resolución por grooming (ciber acoso), que fue la primera en San Juan.
En un contexto de pandemia y por el efecto que produjo en el funcionamiento del sistema judicial, la postulante prestó colaboración en varios juzgados y por ello pasó por el Primer Juzgado de Instrucción y por el Quinto Correccional. Con la llegada del sistema mixto, desembarcó en la repartición que hasta hoy se desenvuelve, en la Unidad de Causas Conclusivas.
"Si me toca ser fiscal, voy a obrar de la misma manera en que soy ahora, siendo seria, responsable e imparcial. Estoy convencida de que la justicia tiene que se inclusiva y llegar a todos por igual", manifestó y añadió: "Además, quienes ofrecemos un servicio para la comunidad debemos saber que, detrás de cada expediente, hay víctimas y familias que esperan respuestas certeras".
Quien se postula por primera vez y segura ser una apasiona por la criminología, de hecho cuenta con una Diplomatura en ello, señala que el servicio judicial ideal debe estar compuesto por tres ejes fundamentales: el compromiso, la responsabilidad y la empatía.