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sábado 21 de marzo de 2026

FRENTE DE TODOS

Los costos y beneficios del efecto verde

Francisco Guevara fue el único diputado nacional por San Juan que apoyó el aborto legal. Generó rechazos pero también ganó una red de contactos.
Por Daniel Tejada

Hubo presiones. Hubo amenazas también. Pero también hubo puertas que se abrieron en el camino de Francisco Guevara luego de votar a favor de la ley de aborto legal. Algunos contactos se visibilizaron de inmediato. Otros quedaron en reserva y fueron mucho más allá de lo esperable. En el peor año, cuando el Congreso tuvo que sesionar a distancia y la rosca sufrió las consecuencias de la falta de pasillo, el joven diputado nacional pegó un salto, al menos en Buenos Aires. La pregunta que sobrevuela en el umbral de 2021 es si todo esto le alcanzará para sobrevivir políticamente al 10 de diciembre, cuando tendrá que dejar la banca.

El pasado 19 de diciembre Guevara cumplió apenas su primer año desde que juró en el Congreso. Le tocó entrar como suplente de Daniela Castro, para completar su mandato por los dos años restantes. No fue la primera opción. Para que le tocara asumir, antes debieron resignar su derecho quienes lo precedían en la lista original de 2017: el bloquista Luis Rueda y la justicialista Fernanda Paredes. Desde que escaló al Parlamento, el dirigente salido de la JP supo que empezaba su cuenta regresiva para capitalizar esos 24 meses de gestión o diluirse en el bajo perfil y en el anonimato.

Pandemia. Cuando el presidente Alberto Fernández decretó el aislamiento social preventivo y obligatorio a partir del 20 de marzo, la rutina de los legisladores de cada provincia se alteró. Debieron quedarse cada uno en su distrito y asomarse a las comisiones o a las sesiones a través de una pantallita. Para sostener el funcionamiento institucional del Congreso la modalidad fue válida y suficiente. Pero ese distanciamiento a la política le significó un golpe de nocaut. Perdieron las conversaciones de pasillo, el lobby, los contactos. Si, como reza el refrán, Dios está en todos lados pero atiende en Buenos Aires, para los sanjuaninos el paraíso quedó más alejado que nunca.

En ese escenario atípico, Fernández envió al Congreso el proyecto de interrupción voluntaria del embarazo y puso a todo el país a debatir nuevamente una ley que no permite los grises. Guevara y Marcelo Orrego eran los únicos que no habían participado del debate anterior en 2018. El santaluceño se pronunció celeste de inmediato. Pero el joven justicialista dejó su decisión en suspenso. ‘Estoy construyendo mi voto’, transmitió hacia adentro. Entonces hirvieron las líneas telefónicas.

El sanjuanino quedó en boca de toda la provincia cuando el mismo día de la sesión, el jueves 10 de diciembre, Guevara comunicó que iba a votar a favor de la ley. Contra la tendencia mayoritaria reflejada en las encuestas de opinión pública, contra el discurso monocorde de sus pares e incluso contra la postura personal manifestada por el gobernador Sergio Uñac, el legislador dijo que se despojó de sus conceptos previos y entendió que se trataba de un problema de salud pública. 

La semana previa se había instalado en Buenos Aires. El miércoles 2 de diciembre había mantenido una reunión con el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, y el presidente del bloque Frente de Todos, Máximo Kirchner. El sanjuanino luego compartió la foto en sus redes sociales, consciente del calibre del encuentro. Juró que no le pidieron el voto a favor del aborto, pero reconoció que hablaron del tema. Igualmente no fue el único encuentro que sostuvo por esos días.

También pidió asesoramiento al Ministerio de Salud que conduce Ginés González García. Y se entrevistó con la secretaria Legal y Técnica de la Presidencia, Vilma Ibarra. La letrada fue una de las expositoras en la jornada de apertura del tratamiento en comisión del proyecto. Cuando Guevara habló en el recinto en la madrugada del viernes 11 de diciembre, la funcionaria le envió un mensaje de aliento y reconocimiento. Pero no fue la única.

La presidenta de Agua y Saneamientos Argentinos (Aysa), Malena Galmarini, lo reivindicó en C5N el sábado 12 de diciembre, entendiendo que el sanjuanino había pagado un costo político elevado frente a su electorado en la provincia. Efectivamente, aquí se sintió la condena en redes sociales.

El marido de Galmarini, Massa, también tuvo una deferencia cuando acompañó al ministro de Transporte de Nación, Mario Meoni, el jueves 17 de diciembre en San Juan. A la hora de los saludos protocolares en el foyer del Teatro del Bicentenario, mencionó uno por uno a los legisladores nacionales con quienes comparte el ámbito de trabajo. La primera fue Graciela Caselles, el segundo fue Marcelo Orrego, el tercero fue José Luis Gioja y dejó para el final al más joven. Lo refirió como ‘el gurrumín’ y lo apodó ‘Guevarita’.

Quienes estuvieron en el lugar, contaron luego que el tigrense pidió especialmente una foto con el gobernador  Uñac y ‘Guevarita’, para llevarse como souvenir de su paso político por San Juan. Trascendió más tarde que el contacto entre ambos es más frecuente de lo que podría imaginarse. La banca del ‘gurrumín’ está justo en frente de la presidencia de la Cámara de Diputados. Por lo tanto, el diálogo durante las sesiones es permanente. 

A mediados de este atípico 2020, en una reunión virtual del instituto de formación Gestar, estuvo Massa invitado como expositor. Cuando vio entre los asistentes, en la pantalla dividida en decenas de participantes, destacó la juventud de Guevara y se identificó desde ese aspecto. Dijo que él también fue el legislador de menor edad en su momento y el director más joven de la historia de ANSES. Nimiedades significativas, valga la contradicción, tratándose del subtexto político.

Con Máximo también logró estrechar vínculos. En sus conversaciones surge habitualmente el tema minero. Una fuente del entorno de Guevara reveló que el hijo de Néstor y Cristina tiene muy presente a San Juan por las similitudes con su Santa Cruz, por la aridez y el recurso natural mineral. Esta confianza hizo que al momento de discutir la Ley de Humedales, el sanjuanino le planteara al santacruceño la preocupación de Uñac por algunas cuestiones contenidas en el articulado que podían complicar la actividad minera. El mayor de los Kirchner le dijo que se quedara tranquilo. El episodio, que no trascendió hasta ahora, grafica el nivel de entendimiento.

La militancia verde también acercó a Guevara a otros referentes de peso dentro de La Cámpora, como la intendenta de Quilmes, Mayra Mendoza. El acercamiento surgió cuando el sanjuanino planteó que estaba ‘construyendo su voto’ en la víspera del debate por el aborto legal. También hablaron de otros temas, como el municipalismo. La dirigente, muy cercana a Cristina, logró derrotar al macrista Martiniano Molina en 2019 y se convirtió en una de las grandes ganadoras del conurbano bonaerense.

Guevara le contó a Mendoza que él es vecino de Rivadavia, un  municipio sanjuanino que también está en manos de un intendente opositor. La camporista le contó algunas experiencias suyas, tal vez en tono de consejo para que intente la quijotada de disputarle el gobierno departamental a Fabián Martín. El jefe comunal ya no podrá ir por la reelección en 2023 porque está transitando su segundo mandato consecutivo, pero con seguridad buscará retener el poder con un heredero o una heredera. El peronismo se despidió de Rivadavia en 2015.

Sin embargo, hacia afuera Guevara se esmeró y se esmera en aclarar que no tiene ninguna definición sobre su futuro político. Si tiene aspiraciones –con seguridad las tiene- no las revela. Confía en haber compensado las críticas celestes por su voto a favor del aborto, con la proyección nacional que ha tejido en tiempo récord y la representatividad ganada en el sector verde.

Nació a la política en 2012, en el último tramo del gobierno de Gioja. En 2015 apostó fuertemente a la campaña a gobernador del pocitano. Con apenas 21 años, vendió el auto que había heredado de su padre recientemente fallecido en aquel momento, para comprar un furgón que hizo plotear con la foto del candidato provincial y empezó a recorrer las calles con altoparlantes. Uñac terminó valorando el respaldo.

Se habían conocido en la Legislatura, cuando el pocitano era vicegobernador. Tras los comicios de 2015, Guevara pasó al Ministerio de Turismo y Cultura como asesor. No lo había pedido. Fue un reconocimiento a su trabajo militante. Luego fue nombrado al frente de la Dirección de Acción Territorial de esa misma cartera, un cargo de tercera línea. De ahí fue catapultado a la diputación nacional sin pensarlo. Había quedado en la lista de suplentes en 2017 en representación de la JP.

Con esta lógica y con la verticalidad justicialista impregnada, Guevara espera que Uñac decida. Difícilmente haya un lugar titular para él en la lista de diputados nacionales de 2021. El peronismo pondrá en juego las bancas que hoy ocupan él y Walberto Allende. Pero la nómina para el año próximo tendrá que llevar una mujer por imposición de la paridad de género. Aunque no ha dicho nada al respecto, se sabe que el nuevejulino tiene ganas de continuar por un segundo mandato. Entre las dirigentes con chances de estar, aparece la ministra de Gobierno, Fabiola Aubone. Pero cualquiera a quien se consulte sobre el asunto contestará que es demasiado prematuro para hablar de este tema.

Como fuere, Guevara empezó a deshojar la margarita. En diciembre de 2021 debería despedirse de la banca en el Congreso después de intensos  24 meses, con un punto de inflexión marcado por su voto verde. Su trabajo político, en paralelo, se afincó en Rivadavia. Sabe que tampoco puede adelantarse a los tiempos, pero está realizando tarea territorial en cada distrito del departamento. En la víspera de la Nochebuena, por ejemplo, pasó por La Bebida. 

El peronismo de Rivadavia tiene muchos otros aspirantes. Compatibilizar los intereses será delicadísimo. Tanto o más que en 2019, cuando por falta de acuerdo terminaron yendo tres listas a la interna de agosto. Se impuso Marcelo Delgado sobre Ruperto Godoy y Raúl Alonso. Pero finalmente validó su puesto el intendente Martín.

Guevara dice tener buen diálogo con la línea joven del municipio: el concejal Leonardo Lorenzo, la concejal Laura Villa y Facundo Herrera, director del CFI en San Juan e hijo de Ana María López de Herrera. Pero también tiene una relación aceitada con Godoy y con Alonso. Desde el arranque comprende que cualquier expectativa en Rivadavia, tendrá que construirse con mucha paciencia.

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