Por Daniel Tejada
Canal 13 San Juan
Frente a los Orrego, el peronismo no se guarda nada
Están pasando cosas en Santa Lucía que anticipan una campaña intensa en el municipio estrella del basualdismo, que el PJ buscará recuperar luego de ocho años. Una imagen grafica la dedicación que le está poniendo el peronismo al departamento: el secretario de Deportes, Jorge “Coqui” Chica, acompañó al presidente de la junta departamental, Lucio González, en una raid por prácticamente todos los clubes de fútbol que tienen asiento en el municipio. ¿Anticipo de fórmula?
Fue uno de los hechos políticos que marcó la semana que termina, pero no el único. El lunes pasado estuvo en la junta departamental el ministro de Educación, Felipe De los Ríos, explicando el proyecto de su área en ejecución.
Tres lunes atrás, en el mismo lugar, hubo una cumbre de intendentes de municipios limítrofes con Santa Lucía: el chimbero Fabián Gramajo, el sanmartiniano Cristian Andino y el nuevejulino Walberto Allende. En rigor de verdad, el último dejó el municipio en diciembre de 2015, pero fue el último jefe comunal del PJ en ese distrito, hoy gobernado por el basualdista Gustavo Núñez. Hablaron de sus modelos de gestión y buscaron enviar un mensaje de integración y acompañamiento.
Antes estuvo también el ministro de Hacienda, Roberto Gattoni, exponiendo sobre el empleo público y la coparticipación municipal. En la agenda de expositores siguen los titulares de las carteras de Salud, Alejandra Venerando, y Minería, Alberto Hensel.
Una alta fuente partidaria explicó que están apostando por los argumentos técnicos con dos objetivos a la vista. Por un lado, capacitar a la militancia para defender el proyecto cuando llegue la hora de la campaña. Por el otro, atraer a los sectores independientes que pueden sentir más afinidad por el trabajo en comisión y el diseño de propuestas que por el debate doctrinario.
Entienden, puertas adentro del búnker del PJ, que la fisonomía del votante santaluceño está despojada –mayoritariamente- de colores políticos. El elector se define por el interés vecinal. Por eso hay una fuerte apuesta a la convocatoria alejada de las identificaciones internas como otrora. Los ismos terminaron en cortes de boleta cruzados y finalmente en la derrota.
Podría decirse, que aprendieron de Marcelo Orrego. El contacto es y será casa por casa, con una consigna que ya empezó a circular por redes sociales y se lee en tono de slogan: “Sumate”.
Precisamente en el perfil oficial de Lucio González hay un clip con ese título, que alude la cantidad de actividades gratuitas que ofrece la junta departamental, casi como si se tratara de un Centro Integrador Comunitario, desde zumba y karate hasta biblioteca popular y eventos sociales.
González no lo admite, pero hoy corre con ventaja para ser el candidato a intendente del uñaquismo en el departamento. Fue ascendido a virtual viceministro de Desarrollo Humano en diciembre pasado, cuando pasó de director de Emergencia Social a Secretario de Promoción Social, por la partida de Allende al Congreso de la Nación. Se movió toda la estructura ministerial y el santaluceño salió favorecido.
Fue candidato a diputado departamental en 2015, en fórmula con el entonces titular de Desarrollo Humano, Daniel Molina. Lograron unos 35 puntos, contra 50 que alcanzó la dupla Marcelo Orrego-Carlos Platero. En aquel momento, el PJ consideró como “una patriada” la que libraron en ese distrito donde estaba cantada la victoria del basualdista. Pero en 2019 el escenario será distinto.
Marcelo ya no podrá ser candidato a intendente, porque está cumpliendo su segundo mandato consecutivo. El Frente Cambiemos lo empuja insistentemente a que suceda a Roberto Basualdo como candidato a gobernador, por ser el mejor posicionado dentro del espacio macrista en San Juan. Sin embargo, el santaluceño no ha dado señales todavía de admitir el desafío de medirse con Sergio Uñac en 2019. Su futuro, así las cosas, sigue siendo un misterio.
En el peronismo estiman –tienen señales en ese sentido- que el diputado Juan José Orrego buscará suceder a su hermano. No se trata únicamente de una herencia de sangre. Ambos construyeron una carrera política a la par y se apoyaron mutuamente. Incluso el legislador ha tenido una fuerte presencia en la administración del municipio, primero como presidente del Concejo Deliberante y luego con su presencia constante en las oficinas frente a la plaza de Santa Lucía.
Los basualdistas no están quietos tampoco. “Nos hemos encontrado mucho con ellos”, confesó un militante justicialista. Las caminatas y visitas a los vecinos, los bingos en los barrios y demás actividades de proximidad se han vuelto moneda corriente en la víspera del mundial. Habrá un impasse durante la estadía de Jorge Sampaoli y los 23 en Rusia. Pero luego volverán a ganar la calle sin descanso.
A diferencia de 2015, esta vez el peronismo santaluceño no apuntará a hacer una “elección decorosa”. La victoria de la lista uñaquista en las legislativas de 2017 alentó las expectativas. Se suma a esto la salida de juego de Marcelo en primera persona. “No fue el hermano de San Martín el que cruzó los Andes”, definió un reconocido dirigente. La analogía, claramente, alude a la dupla de Orregos y cómo el PJ intentará cortar la dinastía.
Partiendo de este análisis, González y su entorno consideran que es posible la victoria en Santa Lucía. Uñac acompaña el entusiasmo con una consigna indiscutida: trabajar todos los días sin descanso y escuchar mucho a la gente. El apoyo político de Casa de Gobierno se hace evidente con la presencia de los ministros. Un eventual triunfo en el municipio, tendría un plus por recuperar un bastión inalcanzable hasta hace poco tiempo. La carrera apenas comienza. Pero no quepan dudas: largaron.