Flagrancia debutó en San Juan y fue un zamarreón para el funcionamiento tradicional del fuero penal. Con sólo ver los primeros pasos, éste nuevo sistema dejó en evidencia que la Justicia sí puede ser rápida en su funcionamiento, efectiva, cercana a la víctima y desacartonada.
Rápida, efectiva y cercana a la víctima, así debutó flagrancia
Por ejemplo, hay una gran diferencia en la relación con la víctima.
Una arista tiene que ver con las cosas robadas: a la menor que el miércoles en la siesta le robaron el celular en un micro de la línea 41, le devolverán su teléfono este viernes. En el sistema tradicional eso es impensado: demora meses y hasta años que a las víctimas les devuelvan las pertenencias que les robaron.
¿Por qué la diferencia? Porque en Flagrancia el juicio se hizo a las pocas horas y esa prueba, el celular, dejó de tener valor para la Justicia: el miércoles se produjo el robo simple, el jueves en la mañana se hizo el juicio a Fernando Amarfil y Silvana Castro y al mediodía ya estaban condenados a 14 meses de prisión en suspenso. Por eso es que la fiscal Virginia Branca ordenó devolver el celular a la menor que se lo había robado y eso ocurrirá este viernes.
EFECTIVIDAD
En el sistema tradicional, muchas veces las personas ni siquiera denuncian porque saben que, en el caso de que el delincuente sea atrapado, le llevará meses o años recuperar sus objetos. Además, muchas veces, por algo menor deben estar sometidas reiteradamente a la justicia: denuncian en la policía, luego declaran en Tribunales y luego deben ir al juicio.
Flagrancia deja en evidencia que el delincuente es el que lleva las de perder porque en cuestión de horas puede estar condenado y, en el caso de ser debutante ante la justicia, la próxima vez que delinca perderá el beneficio de la prisión en suspenso e irá efectivamente a la cárcel.
En el sistema tradicional los jueces están tapados de causas y le van dando prioridad a las causas “más urgentes”, de “mayor impacto social”, y van relegando cosas “simples”, como el robo de un celular.
Otra arista más efectiva de Flagrancia en la relación con la víctima es que, si es necesaria su participación en el juicio, eso es a las pocas horas de sufrió un hecho delictivo. Eso permite tener datos más frescos en la memoria y colaborar más efectivamente con la justicia. En el sistema tradicional es común ver en los juicios orales y públicos que a las víctimas les tienen que leer lo que declararon en la etapa de investigación para que recuerden lo que atestiguaron y no den una versión distinta uno, dos o hasta tres años después.
DESACARTONADA
Ahí entra a tallar otra de las grandes diferencias entre los dos sistemas.
En el sistema tradicional el juez penal tiene un turno de 30 días. Todo lo que ocurra en ese tiempo deberá ser resuelto por él, sin importar cantidad o gravedad de las causas.
En cambio en Flagrancia los cuatro jueces están a disposición en forma permanente. Y es la Oficina de Gestión de Audiencias (OGA) la que va equilibrando las cargas.
Por ejemplo, el jueves último, en las primeras 24 horas del debut de Flagrancia, se realizaron tres juicios y en cada uno actuó un juez de flagrancia distinto.
Eso permitió que en cuestión de horas las primeras causas estuvieran resueltas: juzgadas y condenadas.
Además de la distribución de las causas, en el sistema tradicional los jueces deben analizar el caso, tomar medidas de pruebas, citar a los testigos y, con todo eso en la mano, dictar una resolución.
En Flagrancia todo eso lo va haciendo el fiscal. Como en ese sistema el representante del ministerio público es el que investiga, inmediatamente producido un hecho va tomando las medidas necesarias para presentarlas ante el juez en la audiencia que deciden si el caso reúne o no las condiciones de flagrancia.
TRABAJAN DE TARDE
Al menos en estas primeras horas del debut Flagrancia dejó en evidencia otro gran cambio con el sistema tradicional: demostró que en el Poder Judicial sí pueden trabajar de tarde.
Este jueves último se realizaron dos juicios en horas de tarde en Flagrancia. Participaron dos jueces distintos, fiscales y defensores oficiales que estuvieron a disposición todo el día.
En el sistema tradicional eso no ocurre. Salvo casos excepcionales, en juicios complejos o de algunos jueces de primera instancia que van en las tardes a resolver casos, el grueso de la actividad del Poder Judicial se paraliza a partir de las 13 horas y por la tarde Tribunales está paralizado y en silencio.
¿Por qué con Flagrancia todos los fiscales y todos los jueces afectados a ese sistema están organizados para trabajar las 24 horas y en el sistema tradicional todo el peso cae sobre un par de funcionarios?