Hay fotos que hablan sin necesidad de ponerle palabras, y la que se sacó y difundió el propio Sergio Uñac la semana pasada junto a Florencio Randazzo es un ejemplar auténtico de ese lote.
Randazzo, factor de unión en San Juan
No dice una sola cosa, sino varias. Una, que existe sintonía evidente con el ex ministro célebre por su paso al costado luego de la orden de CFK de despejarle el camino a la presidencia. Dos, que es mejor abrir el paraguas con tiempo, y en el escenario nacional Florencio sería la mejor opción ante el fantasma de que irrumpa la ex presidenta. Y tres, que el sanjuanino es una pieza de consulta en el armado partidario a nivel nacional, sensación creciente con la que contribuyó el titular del diario Clarín replicando la foto y aludiendo al apoyo a Randazzo de los líderes del territorio.
Es la segunda foto tomada en la Capital Federal inmortalizando alguna charla política entre el dirigente bonaerense que pinta la baraja para analizar si se candidatea en su provincia para senador y funge a la vez con alternativa anti ultras K, junto al gobernador sanjuanino. Ambas, obvio, con la misma motivación.
Randazzo es la carta que el PJ orejea para no caer en manos del kirchnerismo duro, si se juega o queda en el aire dependerá en parte de las acciones de la propia CFK. No estará relacionado en absoluto con nada que tenga que ver con San Juan, pero de su resolución surgirán reflexiones para todo el país.
Sergio Uñac decidió ante este tablero salir a hablar en voz alta, gambetear al bajo perfil y presentar credenciales como dirigente nacional. Así fue como salió a poner el cuerpo en una foto que él mismo decidió dar a difusión, y que tuvo sobrevuelo sobre la pulseada que se juega en la provincia de Bs. As. Fue mostrado el convite como ejemplo de que los peronistas de tierra adentro que manejan provincias, como el caso del sanjuanino, están por el lado de Florencio.
Esa misma semana que el gobernador Uñac se tomó para reforzar su perfil político a escala nacional, puso rumbo a Salta. Allí se encontró con Urtubey, gobernador como él que justo recibía al presidente Macri y que ha mostrado claramente su juego: separarse lo más posible de los tiempos K para llegar con chances a una posible candidatura presidencial en dos años.
Así, en dos días Uñac se puso el traje en escenarios de primera línea que operan tanto el escenario político de este año como el del futuro cercano para el 2019. Randazzo y Urtubey no son lo mismo, no dicen lo mismo, pero coinciden en un punto: aparecer refractarios a la reaparición electoral de la ex presidenta y su entorno.
Y en el caso de Randazzo, las manifiestas intenciones de acompañar los aprontes es compartido en San Juan entre el gobernador Uñac y su antecesor José Luis Gioja. Es un dato que no es menor porque ambos suelen aparecer a menudo con diferencias de enfoques y decibeles respecto su referencia nacional, en la previa de una resolución por las listas que ha despertado algunas ansiedades.
Como es natural, Uñac intenta en todo momento preservar la relación para no afectar el funcionamiento de la provincia, y a veces encuentra que el tono que utiliza Gioja embiste contra esa idea. Pero con Randazzo, el camino parece ser el mismo.
Se escucha con insistencia en el campamento giojista la idea de ponerle fichas a Florencio, con quien el actual diputado mantuvo fuerte vínculo cuando era gobernador y Randazzo ocupaba el ministerio del Interior. Incluso en alguna de las incursiones del hombre de Chivilcoy por la presidencia tuvieron guiño desde San Juan, a pesar de ir en desmedro de otro hombre amigo de la casa como Daniel Scioli.
Más aún luego de las últimas escuchas de la ex SIDE difundidas en la prensa nacional en las que aparece CFK refiriéndose a Gioja en términos despectivos y hasta ofensivos (le dijo esa palabra que empieza con p), y que hace difícil reconvertir en cariño aunque más no sea político. Que es el más desprovisto de las emociones, entre todos los cariños.
Calculan en el entorno de Gioja que lo que intenta hacer Cristina con su permanente coqueteo por una candidatura en Buenos Aires es posicionarse para ubicar a su gente que debe renovar bancas en una lista oficial. Para el caso, la del propio Randazzo. Y que finalmente, CFK no será de la partida en persona.
Lo que no se calcula es que ocurriría si esos hipotéticos planes se frustran. Si alguien no lo entiende así, si alguien no acepta, si a alguien no le llega a tiempo el mensajero, diferentes variantes para frustrar el esquema, y finalmente sí Cristina resulta candidata. En ese caso, ¿se presentaría Randazzo a presentarle una interna a su ex jefa? Y si lo hace, ¿puede doblegarla?
Preguntas que sólo el transcurso de las próximas semanas irán respondiendo. Si finalmente ocurre que Randazzo queda a la cabeza de la lista bonaerense, en San Juan funcionaría como un elemento de cohesión en medio de un tablero difícil: sólo quedarían "afuera” los dirigentes identificados con el kirchnerismo puro, alineados con el senador Ruperto Godoy.
Si as al revés y salta CFK como postulante, la cosa cambia. Incluso en ese caso con la chance más concreta de que el propio senador Godoy salga a presentar credenciales por su reelección, algo que de ninguna manera descarta y que vería potenciado si su líder política estampa su nombre en la lista y monopoliza la discusión política con el macrismo.
Operará allí la pregunta del millón: ¿qué incidencia tendrá en San Juan lo que ocurra en el tablero nacional una elección como estas de medio término? Puede definirse que hay dilemas y protagonistas de pago chico que acapararán mayoritariamente la atención. Puede en cambio argumentarse que será difícil abstraerse del bombardeo de los programas de TV porteños que sintoniza todo el mundo, más si pinta un duelo estelar en Buenos Aires.
No habrá cuentas nacionales, cada provincia elige a los suyos. Pero si el país aparece en debate de modelos, si las remeras con Marcos Peña se generalizan y las respuestas también, habrá allí un factor que hará difícil hacerse el distraído.