La sugerente respuesta uñaquista al convite de Michetti
Canal 13 San Juan
"A mí también me gustaría traer a mi equipo y que jueguen con mi camiseta Messi, Suárez y Neymar". La frase pertenece al presidente del bloque oficialista de la Legislatura, Pablo García Nieto. Apenas una fina ironía para responder a la convocatoria pública que hizo la vicepresidenta de la Nación, Gabriela Michetti, a gobernadores peronistas para sumarlos a Cambiemos en el año de las elecciones de mitad de mandato.
Fue en el programa de Joaquín Morales Solá, "Desde el llano", el lunes por la noche en el canal TN. Allí la segunda autoridad del país abrió el juego a extender Cambiemos hacia el peronismo, en sintonía con el presidente de la Cámara de Diputados de Nación, Emilio Monzó.
"Si tenemos personas valiosas que vienen de otros partidos políticos que quieren formar parte de una fuerza electoral en conjunto con Cambiemos, a mí me parece que hay que abrir las puertas", advirtió Michetti.
Consultada específicamente por los nombres que se le vienen a la mente cuando piensa en gobernadores peronistas, la vicepresidenta mencionó específicamente a cuatro figuras del escenario nacional: el salteño Juan Manuel Urtubey, el cordobés Juan Schiaretti, el entrerriano Gustavo Bordet y el sanjuanino Sergio Uñac. En ese orden.
"Hemos tenidos muy buenas relaciones con muchos gobernadores de una generación bastante joven que vive la política sin la camiseta partidaria", destacó la dirigente macrista.
Sus declaraciones corrieron como reguero de pólvora este martes en San Juan. En la Legislatura, todavía en receso hasta la apertura de sesiones ordinarias el 1 de abril, surgieron las primeras repercusiones.
En diálogo con Tiempo de San Juan el diputado rawsino García Nieto usó la metáfora del Barça para dejar en claro el mensaje que viene sosteniendo el propio Sergio Uñac: no va a dejar el Partido Justicialista ni va a perder su lugar, más allá de los modales que permiten la buena convivencia con Nación a pesar de las diferencias.
Sin embargo, lentamente en el entorno más cercano al gobernador hay mayor toma de conciencia de que 2017 será un año para cuidar particularmente la relación con la Casa Rosada. No anticipan una campaña sangrienta, a matar o morir, porque la gente además ha manifestado su acompañamiento a la actitud moderada de Uñac, en cada encuesta de opinión pública realizada hasta el momento. El sanjuanino promedio continúa valorando positivamente la muñeca del mandatario de turno para relacionarse inteligentemente con Buenos Aires.
La convivencia forzosa excede ampliamente la coyuntura electoral de 2017. Para el uñaquismo, la mirada está más puesta en los dos años restantes de gestión compartida con el macrismo. El día después de las urnas habrá que seguir administrando. Es una verdad de Perogrullo, pero no por ello sobra la reflexión en momentos en que se alzan algunas voces peronistas que demandan mayor energía en la oposición.
Esta divergencia entre moderados y combativos permite que Michetti se atreva a convocar a Uñac a Cambiemos, aunque resulte aventurado e improbable que haya una respuesta positiva de este lado. El gesto igualmente queda presente como testimonio de la buena relación lograda no sin esfuerzo de ambos lados. A la vicepresidenta tampoco le resulta gratuito haber hecho el convite, cuando sectores internos de Cambiemos quisieran mayores restricciones. Ya sea desde el marketing de Jaime Durán Barba o desde la política de la Unión Cívica Radical.
En este contexto, se preguntan en el entorno del gobernador cómo compatibilizar la figura de José Luis Gioja, de discurso mucho más crítico hacia la administración macrista, si es que finalmente llegara a convertirse en candidato a senador. ¿El diputado nacional bajaría el tono de sus cuestionamientos para sintonizar más finamente con Uñac? Por ahora queda como pregunta de respuesta ensayada pero hipotética al fin.
Falta todavía para las definiciones. Michetti se encargó de remover el avispero en el inevitable camino rumbo al cuarto oscuro.