"Si ustedes no le arreglan el problema a la gente, no se los arregla nadie”, arrancó diciendo Elena Highton de Nolasco a los jueces de Paz sanjuaninos que se dieron cita en una reunión que mantuvieron a solas en la Sala de la Biblioteca de la Casa Natal de Sarmiento. No hay antecedentes de una máxima autoridad judicial del país con un grupo de jueces sanjuaninos de primera instancia en un mano a mano.
Fuerte arenga de la vice de la Corte Suprema a los jueces de Paz sanjuaninos
Para ir más al hueso, Highton de Nolasco les dijo a los magistrados sanjuaninos "ustedes están con las patas en el barro. Este es el verdadero acceso a la Justicia desde lo informal, porque ustedes no tienen las herramientas del juez civil o del penal”.
Una de las gestoras de esa reunión fue la jueza de Paz Letrada María Alejandra Domanico, quien participó del encuentro junto a colegas de Zonda, Calingasta, Valle Fértil, Rawson, Pocito y Capital, entre otros.
Para interiorizarse de las realidades de los jueces departamentales, Highton de Nolasco pidió que se presentaran uno a uno con sus nombres y el departamento al que representaban. Luego les pedía que se acercaran a darle un beso.
Como estaban en la Casa Natal, el juez de Paz de Zonda, Octavio Caballero, no dejó escapar que él era el juez del departamento en el que Sarmiento escribió "Las ideas no se matan”. Y la jueza de Calingasta hizo lo mismo al explicarle que por allí San Martín cruzó a Chile y que en El Leoncito está el cielo más bonito del país.
Highton de Nolasco les explicó técnicamente la diferencia entre el "acceso a la Justicia” con el "acceso a Justicia”, insistiéndoles que los jueces departamentales son quienes tienen la posibilidad del contacto directo para que la gente más alejado a los centros judiciales tengan un servicio de Justicia.
"Salvo alguno que pueda ir del pueblo a la Ciudad, si ustedes no solucionan el problema, la gente no tiene acceso a Justicia”, comentó la segunda autoridad judicial del país.