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miércoles 8 de abril de 2026

Análisis

A Gioja le apareció un lunar desde “la Vicky Xipolitakis”

José Ottavis, camporista y pareja de la vedette, lanzó una advertencia: “me gustaría CFK en el PJ”. ¿Intento de embarrar la cancha en el pasaje del sanjuanino a la conducción? Las variantes de la jueza. Por Sebastián Saharrea.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Estuvieron los que tenían que estar el día de la reaparición estelar de CFK en los tribunales de Comodoro Py tras el (¿involuntario?) centro de Bonadío. Allegados, ultras y no tanto, y mucha gente. Pero parece que esperaban a alguien más.

Porque alguien del entorno notó que entre las caras conocidas del cordón que escoltó el improvisado escenario faltaban nada menos que las de los dirigentes que figuran a la cabeza de la única lista presentada hasta ahora para conducir el PJ: José Luis Gioja y Daniel Scioli. Y no faltó el que hizo saber que a quien siguen considerando "la jefa” la cosa le supuso algo así como un desplante.

Gioja y Scioli debieron transpirar surtido para diseñar una lista que calmara las ansiedades generales de todos los grupos de interés dentro del PJ. Fue como hacer pasar un elefante por una cerradura, con un par de conquistas que a más de uno puede haber hasta ofendido: la presencia en el listado de dirigentes de Córdoba y San Luis, dos distritos condenados al exilio en los tiempos no tan remotos.

Y tal parece que deberán seguir transpirando, por lo menos hasta que venza el plazo imprevista e insólitamente extendido por la jueza electoral María Romilda Servini de Cubría hasta el 28 de abril. Que extiende las angustias, las operaciones y las incógnitas, siempre con el fantasma de la intervención latiendo si es que aparece de repente una queja, o un disturbio, o un fósforo que encienda la mecha.

Dos días después del cinematográfico regreso a las grandes ligas de la ex presidenta en un viaje Calafate-Buenos Aires con fecha de regreso demorada ante la avalancha de nuevas citas políticas que produjo semejante reaparición, un ex miembro del cuartel más íntimo de CFK últimamente caído en la desgracia puso otro signo de interrogación. Por si hacía falta uno más.

Fue José Ottavis, posible fundador de la aún innata variable interna "la Xipolitakis”, sorpresivamente reconocido y admirado por el gran público ante su conquista sentimental y por ese mismo motivo derrapando en el entorno íntimo administrado por Máximo, quien le puso una nueva valla a saltar para el tándem Gioja-Scioli.

No hubiera tenido Ottavis otro modo de sentarse en el living de Fantino que por la atracción que genera su condición de acompañante sentimental de Vicky. Desde allí, tuneado con un extraño moño donde suele ir la corbata, desaliñado en consecuencia según los usos aceptados por la militancia K, señaló sin dudar que a él le gustaría que la presidenta del partido resulte siendo CFK. Sintomático, luego de los insistentes ninguneos de la ex presidenta a la estructura clásica del partido, y apenas un par de días después de que el sanjuanino explicara que el jueves histórico de la reaparición ya había sacado el ticket de avión para viajar a su provincia, lo mismo que los otros diputados alineados a él como Daniel Tomas y Daniela Castro.

Que Ottavis ha sido desplazado del Olimpo de La Cámpora es un hecho incuestionable luego de su aparición en el territorio de las vedetongas. Que pueda reflejar con sus opiniones lo que ocurre en el espacio comandado por Máximo Kirchner –otro ausente el día del regreso de su madre, por caso- también es posible.

Y que el juego del sector militante K resulte en hacer flamear la carta de Cristina para luego presentar una variante sin ella, pero de máxima pureza, no es un escenario de ciencia ficción. Siempre contando con la inestimable contribución de Servini de Cubría, lejos de toda sospecha de pretender beneficiar a cualquier residuo de kirchnerismo, pero cerca de hacerle el juego de seguidismo al macrismo. Y en este punto, vueltas de la vida, el interés del macrismo y el de los K pueden llegar a tener puntos de contacto como el caso de desacreditar una variante de unidad en el PJ sin CFK.

No es un dato poco significativo que los únicos que no reportan en la lista de Gioja y Scioli son justamente los dirigentes de La Cámpora. Están los puntanos y los cordobeses –como ya se citó-, están los gobernadores, están los intendentes del conurbano liderados por Fernando Espinoza, están los gremios. Gioja viene haciendo equilibrio fino para no encuadrar entre los dirigentes que hacen gestos al macrismo, pero también sin quedar entrampado en el obstruccionismo salvaje, porque sabe que tampoco le sirve. Hubo que hacer mucha puntería para poder definir la lista de unidad, incluso con muchos dirigentes cercanos al kircnherismo como Guillermo Moreno.

Pero la Cámpora no está, y abre incógnitas sobre su juego en la semana entrante. CFK no parece dispuesta a dar esta batalla a la que considera menor. Lo dijo esta semana: "Dejémosnos de joder con el PJ, ya va a haber tiempo, ahora no es momento”. Pero mientras analiza cuándo será el momento y le da impulso a su flamante creación política que es el Frente Ciudadano, tiene tiempo de filtrar alguna cuña en el armado que pacientemente diseñaron los peronistas sin Cristina.

Fenece ese tiempo el 28 de abril. En el mientras tanto, un fiscal pidió que se abran las puertas del juzgado federal para que cualquier interesado en presentar una lista no tenga que ir hasta la sede partidaria de la calle Matheu y se encuentre allí con alguna obstrucción que pueda generar luego un reclamo.

Cualquiera de ellos, por mínimo que sea, viene con el fantasma de la intervención detrás. Y adiós para un castillo de naipes tejido con la paciencia de la araña.


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