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jueves 23 de abril de 2026

Por los departamentos

Iglesia: lucha de dos astillas del mismo palo (o no tanto)

Marinero deberá elegir entre su hermano y su funcionario de mayor confianza, enemistados entre ellos. Los números no lo ayudan: están muy parejos. El resto, muy lejos. Datos y cifras de un municipio clave. Por Sebastián Saharrea.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Le dicen el Pocho de toda la vida los bloquistas de memoria larga. Se convirtió en el Mauro a secas, con el tiempo y el rodaje. Es Marinero, el intendente iglesiano que se convirtió en el primer beneficiario del imperio de la renta minera, Veladero mediante. Un caudal generoso que no se extingue sino todo lo contrario, y que ahora quedará vacante porque el jefe se va. ¿Se irá? Allí está la cuestión de la pulseada electoral desatada en el municipio más apetecible de la provincia, disparada a brazo partido entre dos laderos del intendente y que no parece salir de allí.
 
Mauro Marinero es el actual intendente y ya lleva dos períodos como tal, por lo tanto no puede repetir. Sigue siendo el principal protagonista político del departamento, si él pudiera seguir lo votarían. Pero no puede.
 
Entonces, arma de la mejor manera para poder retener la sartén por el mango: la mejor herramienta es aparecer él mismo en la boleta arrastrando a un candidato "suyo”, se verá más adelante que hay varias opciones para eso.
 
El asunto es que hay dos dirigentes del más absoluto riñón del Mauro que se disputan esa condición de sucesor, y entre los dos no hay demasiadas diferencias en las encuestas. Por un lado, el propio hermano del intendente y actual secretario de Hacienda, Marcelo. Se presenta así, a secas, ahorrando el apellido como gesto de familiaridad. La cara tampoco admite confusiones. Es un dirigente hasta hace poco de bajo perfil, a quien hubo que convencer para que se animara, y que ahora tiene tal envión que no lo bajan ni con toalla mojada.
 
El otro es el compañero de ruta de mayor confianza de toda la gestión de 8 años. Gustavo Deguer, de familia tradicional iglesiana y pasado militante en el bloquismo, hace un culto del contacto informal y ha mostrado de manera inocultable su ganas de reemplazar al Mauro.
 
El problema es que entre ellos –Marcelo Marinero y Gustavo Deguer- hay diferencias por ahora imposibles de ocultar. No se hablan entre ellos y hasta se pisan los callos, un asunto que puede poner en aprietos al propio intendente: se trata de dos de sus principales laderos enfrascados en una pelea que no parece tener fin, desatada por esa pulseada por el cargo y algunos otros detalles más y que según algunos lugareños llegó hasta los golpes.
 
En las últimas encuestas no se sacan ventaja significativa. Entre los 26 y los 25 puntos porcentuales, virtual empate técnico. La pregunta aún sin respuesta es hacia qué lado inclinará la balanza el Mauro: ¿se jugará por su hermano o preferirá darle confianza al hombre que lo acompañó a lo largo de toda la ruta, con todo lo que eso significa? Tendrá que ocurrir un imprevisto gigante para que el señalado por el Mauro no gane. Más aún si el actual intendente ocupa, como se prevé, un lugar en la boleta electoral iglesiana, decisión muy posible que admite un par de opciones: figurar como candidato a diputado departamental, arrastrando al intendente, o hacerlo como candidato a concejal, con lo cual no sólo arrastra sino pueden mantener los hilos del Ejecutivo desde el Concejo Deliberante.
 
Marinero tiene libertad para hacer y deshacer a su criterio. Sigue siendo el que mejor mide, y mantiene una buena relación con el gobierno provincial porque encuadra en el Bloquismo oficial que se mantiene dentro del acuerdo con el PJ. Más aún, es el dirigente más importante de ese espacio, por lo que es muy posible que no lo molesten, salvo impulsar a los muchachos de la Junta Departamental del PJ que aparecieron por primera vez en las mediciones (el abogado Adrián Riveros, con alrededor del 4%). Nada riesgoso, en principio.
 
Lo que sí tiene sus contraindicaciones es esa decisión entre su hermano y su principal asesor. Porque si se inclina por Marcelo, habrá que ver qué hace Deguer, un dirigente de larguísima relación con Enrique Conti, candidato a vice opositor con Basualdo. ¿Podrá pegar el portazo? Será, al menos, una alternativa latente en el medio de los tironeos y de una definición delicada. Lo dijo el propio Conti en Paren las Rotativas: "Vamos a jugar fuerte en Iglesia”. ¿Estará pensando en intervenir en el asunto?
 
Y como Iglesia fue, es y parece ante este panorama que seguirá siendo bloquista, otro dato. Tercero en las encuestas, aunque muy lejos de Marinero y Deguer, aparece el diputado Jorge Espejo. Ronda los 16 puntos y le falta un tranco para conseguir terciar en un partido donde salió hace un tiempo a cuestionar extrañamente al intendente del mismo palo. Se vienen las definiciones, y llegará pronto el momento de mostrar las cartas.
 

 
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