“Es casi total, especialmente en grandes empresas como Urbino o Taranto”, señaló.
La medida de fuerza nacional, en consonancia con la de Camioneros, se lleva adelante en toda la provincia, menos en la alta cordillera. “Allá es más difícil, por una cuestión de turnos”, apuntó. Los emprendimientos mineros, especialmente Pascua Lama, en plena construcción de su campamento, no se ven afectados.
“Si no hay respuestas a las demandas o llamado a conciliación obligatoria, la semana que viene trabajaremos una hora sí y una no, esa es la medida de fuerza prevista”, agregó.
El gremio, que enfrenta así, igual que Camioneros, al gobierno nacional, reclama un 15% de incremento, más el 7% para agosto. También la incorporación de 300 pesos no remunerativos al salario.