Un proveedor minero fue detenido en Iglesia en el marco de una causa judicial en lo que se lo investigan por la presunta violación de la sobrina de una expareja suya. El hecho ocurrió hace 7 años atrás, pero la supuesta víctima se animó hablar en estos últimos días a raíz de que no puede superar el trauma y se autoagredió.
Un proveedor minero de Iglesia es investigado por la presunta violación de la sobrina de su exmujer
El presunto ataque sexual ocurrió hace años atrás, cuando la chica tenía 8 años. Pese a que le atribuyen un grave delito, lo concedieron la libertad.
Se trata de Víctor Camacho, de 47 años y con domicilio en la localidad norteña de Rodeo, quien fue detenido el martes último en Tudcum por la brigada dependiente de la UFI ANIVI y por orden del juez Sergio López Marti. La ayudante fiscal Andrea Insegna y el fiscal Roberto Mallea formalizaron este viernes 23 de febrero el pedido de investigación contra el proveedor minero y le atribuyeron el supuesto delito de abuso sexual con acceso carnal.
El ataque sexual supuestamente ocurrió en una ocasión en que la niña fue a visitar a su abuela y ahí se encontró con Camacho, quien residía en el mismo domicilio. Según la denuncia, el hombre la beso, la tocó en distintas partes del cuerpo y hasta le introdujo sus dedos. En ese entonces ella tenía 8 años.
La niña jamás habló y los años pasaron, pero nunca lo superó. Hace unos días, la vieron llorando en su casa. También descubrieron que se había lastimado los brazos. Cuando su madre le preguntó qué le pasaba, ella le confió que sufría porque el exconcubino de su tía la había violado años atrás. Hoy tiene 15 años.
Todo esto fue expuesto en la audiencia de este viernes en la mañana. El detenido participó vía zoom. El juez del caso hizo lugar a la apertura de la investigación por el plazo de 3 meses, pero resolvió dejar en libertad a Camacho, tal como solicitaba los defensores, los abogados Javier Alonso y Leonardo Villalba. El fiscal pedía la prisión preventiva. El magistrado consideró que tiene arraigo laboral y domiciliario, de modo que no hay peligro de fuga. Además, se puso a derecho y vive en Iglesia, muy lejos de donde reside la presunta víctima.