Un empresario sanjuanino, vinculado a una empresa constructora, cayó preso sospechado por estafa, después de que varias personas lo denunciaran en la Justicia y aseguraran que pagaron por viviendas que nunca les fueron entregadas.
Un empresario sanjuanino cayó preso por estafa: allanan una constructora y una agencia de autos
A través de la orden judicial del juez del Tercer Juzgado de Instrucción -a cargo de Guillermo Adárvez-, personal policial de la sección Defraudaciones y Estafas dieron con el paradero de Martín Romero y lo detuvieron. Así, el sujeto que pertenece a la firma Liderar Construcciones quedó a disposición de la Justicia, que lo tiene en la mira por la presunta comisión del delito.
Fuentes allegadas indicaron que los denunciantes dijeron haber sido engañados por quien encabezaba la empresa, puesto que realizaron pagos en efectivo y con entrega de vehículos, como forma de pago, pero que no recibieron lo acordado, es decir, una casa.
Por dictamen del juez Adárvez, efectivos policiales desplegaron allanamientos en 6 domicilios en total, entre ellos en la empresa y en una agencia de autos relacionada al principal sospechoso de la causa. En el local comercial dedicado a la compra y venta de rodados, secuestraron dos camionetas, una Mitsubishi y una Toyota, y dos automóviles, un Volkswagen y un Peugeot. También se incautó dinero en efectivo, aunque las fuentes policiales no precisaron la cantidad secuestrada.
Acorde trascendió de las denuncias radicadas, la defraudación comenzaba cuando las viviendas ya construidas eran ofrecidas para la venta. El detalle estaba en que a las mismas les faltaban terminaciones, como la colocación del piso, como así también otras cuestiones. La promesa era que, mientras se completaba el papeleo y se empezaba a entregar dinero, se concluiría con ello.
Sin embargo, las casas nunca eran adquiridas por los nuevos propietarios. Cuando las excusas por parte del denunciado se acabaron, los damnificados realizaron las averiguaciones y denuncias pertinentes y lo que descubrieron fue todavía peor: las viviendas no le pertenecían al empresario, por lo que desconocían a dónde había ido a parar la plata entregada, lo mismo que las movilidades.
Además, al parecer, Romero -a su vez- vendía los vehículos que recibía, por lo que se prevé que se sumarían más denuncias en su contra. Mientras tanto, permanece detenido en la Central de Policía, a la espera de la declaración indagatoria.