En una audiencia que casi fue un trámite, la Justicia dio por cerrado el caso de un hombre de Chimbas que había sido acusado por su expareja de violación. Tal como adelantó TIEMPO DE SAN JUAN, la causa se cayó no porque no hubiera pruebas contra el imputado, sino porque la mujer se arrepintió y decidió no continuar con el proceso penal, lo que obligó al fiscal a pedir el sobreseimiento.
Sobreseyeron al hombre acusado de violación por su exmujer, que se arrepintió de la denuncia
Tal como lo adelantó este medio, el fiscal había pedido el sobreseimiento porque la supuesta víctima desistió de seguir el proceso penal contra el imputado. Este jueves, un juez lo sobreseyó definitivamente de la causa.
La audiencia se realizó este jueves. El pedido lo formuló el fiscal Roberto Ginsberg, en reemplazo de Leonardo Arancibia, quien había llevado la investigación inicialmente en la UFI CAVIG. También estuvo presente el defensor, el abogado Claudio Vera. El juez de garantías Matías Parrón fue quien resolvió dictar el sobreseimiento y con esto dio por cerrada la causa.
El caso se había iniciado en abril pasado, cuando la expareja del imputado denunció que había sido sometida sexualmente tras una discusión en la vivienda que compartían en Chimbas. El acusado, de apellido Gallardo, de 42 años, fue detenido el 26 de abril y pasó tres días en los calabozos hasta que el propio juez Parrón habilitó la investigación penal preparatoria y lo liberó bajo medidas de coerción.
La denuncia incluyó un relato de abuso sexual con acceso carnal, respaldado por pericias médicas que señalaron lesiones compatibles con un episodio reciente. También se incorporaron denuncias por amenazas indirectas y hasta un disparo que impactó en la puerta de la casa de la mujer. A eso se sumaron informes psicológicos, médicos y actas de allanamientos.
Sin embargo, con el correr de los meses, la denunciante dejó de presentarse a las citaciones y a las pericias psicológicas ordenadas. El 10 de junio, incluso, comunicó formalmente que no quería seguir adelante con la causa. Esa determinación fue clave: al tratarse de un delito de instancia privada, la acción penal depende de la voluntad expresa de la víctima para avanzar.
El fiscal Arancibia lo había explicado en su pedido inicial de sobreseimiento: sin la participación de la denunciante, el Estado no puede sostener una acusación de ese tipo. La defensa de Vera reforzó ese argumento, insistiendo en que se trataba de un conflicto de pareja mal encuadrado en términos judiciales.
Finalmente, este jueves el juez Parrón aceptó el planteo y firmó el sobreseimiento de Gallardo. Con esa resolución, el proceso quedó cerrado de manera definitiva y el hombre quedó absuelto.