El sujeto que fue acusado de infringir 20 veces la prisión domiciliaria esta vez se portó bien y, por ello, resultó beneficiado por la Justicia que le dictó la libertad aunque seguirá siendo investigado por las autoridades por supuestos hechos de violencia de género en perjuicio de su ex pareja.
Liberan al sujeto que esta vez se portó bien y cumplió con la prisión domiciliaria
Unas semanas atrás, Salvador Moll Castro, de 34 años, quedó en el ojo de la tormenta frente a las sospechas de que violaba la prisión domiciliaria que se le había fijado, a pesar de que tenía una pulsera electrónica que lo controlaba todo el tiempo.
Sin embargo, en la audiencia, cuando fue increpado por la fiscalía, el imputado explicó a través de su abogado defensor Javier Jofré que no había sobrepasado los límites impuesto, sino que se trataba de un desperfecto del aparato. Fue por tal motivo que el juez de Garantías Javier Figuerola dispuso rondas policiales para que lo vigilen y aseguren el cumplimiento de la medida coercitiva.
Dos semanas más tarde, el acusado resultó beneficiado ya que mediante los informes policiales se pudo demostrar que la pulsera electrónica presentaba un error de 3 metros y, además, las tareas de vigilancia que realizaron los efectivos policiales de la Comisaría 6ta arrojaron un resultado positivo.
Tal como lo comentó el fiscal del CAVIG, Tomás Plaza, los chequeos periódicos que hacían las autoridades comprobaron que en ningún momento se ausentó de su casa de Rawson y por tanto pidieron su liberación. Fue por eso que el juez de Garantías Gerardo Javier Fernández Caussi dio lugar a lo solicitado, con el aval de la parte querellante representada por Francisco Furlotti.
A pesar del beneficio, Moll Castro continuará con la tobillera con el objetivo de evitar que no se acerque a la presunta víctima, a quien habría agredido y habría amenazado con un revólver. Es que el sujeto en cuestión está imputado por lesiones leves agravadas por el vínculo en contexto de violencia de género, amenazas agravadas por el uso de arma de fuego y amenazas simples, en concurso real.