Un violento episodio de reclamo de deuda y amenazas de muerte terminó de la peor manera para un hombre con frondoso prontuario en Pocito. Tras aceptar su culpabilidad en un juicio abreviado, el imputado fue condenado y pasará los próximos meses tras las rejas de manera efectiva.
Le recriminó a un vecino $10.000 y amenazó a un familiar con arma en Pocito: directo a la cárcel
El acusado, con antecedentes penales, fue considerado culpable del delito de amenazas agravadas, él iba a someterse a juicio, pero a último momento decidió abreviar.
El caso contra Carlos Alfredo Sandobares estuvo bajo la órbita de Flagrancia, representada por la fiscal del caso, Virginia Branca, junto al ayudante fiscal Mario Codorniu.
Una deuda de diez mil pesos y una amenaza de muerte
El hecho ocurrió la madrugada del pasado 2 de mayo de 2026, alrededor de la 01:54 horas. Según consta en la investigación, Carlos Alfredo Sandobares se presentó de manera imprevista en el domicilio de una mujer del Barrio Colangüil, en Pocito.
El motivo de su visita era vehemente: exigía hablar con el tío de la mujer para cobrarle la suma de $10.000. Al ser informado por la dueña de casa de que el hombre no se encontraba en el lugar, Sandobares decidió marcharse. Sin embargo, la tensión escaló un segundo después.
Al llegar a la mitad de la calle, el agresor se dio vuelta repentinamente, extrajo un arma de fuego, le apuntó directamente y la amenazó de muerte. Acto seguido, se dio a la fuga a pie.
Captura y condena
Tras el shock inicial, la señora Gordillo se comunicó de inmediato con la línea de emergencias 911. Personal policial de la zona desplegó una rápida recorrida por el interior del Barrio Conjunto 7 basándose en las características físicas aportadas por la denunciante.
Los efectivos vieron y aprehendieron a Sandobares. Si bien al momento del palpado de urgencia no se le secuestró ningún tipo de arma, el testimonio de la víctima y la secuencia de los hechos fueron contundentes.
Finalmente, ante el peso de las pruebas y las pocas chances de salir airoso en un debate oral, Sandobares decidió esquivar el juicio común y firmó un acuerdo de juicio abreviado.
El resultado fue una condena de 6 meses de prisión de cumplimiento efectivo por el delito de amenazas agravadas por el uso de arma de fuego.