Uno o más estafadores engañaron a la dueña de una pescadería de Rawson y, mediante el ardid de una supuesta transferencia equivocada, le sustrajeron 5.200.000 pesos. El hecho ocurrió durante Semana Santa. La maniobra se inició con un pedido comercial y el envío de un comprobante de pago falso. Luego, los delincuentes comenzaron a insistir para que la mujer devolviera un dinero que, en realidad, nunca había sido acreditado en su cuenta.
La dueña de una pescadería cayó en el cuento de la transferencia errónea y la estafaron en $5.200.000
Todo ocurrió a través del celular y la víctima fue una comerciante. Un supuesto cliente encargó mercadería y le envió un comprobante por un monto muy superior al pedido. Así comenzó la maniobra.
El caso es investigado por personal de la UFI Delitos Informáticos y Estafas y tuvo como víctima a la comerciante Roxana González, propietaria de un local ubicado sobre calle Quiroz, en Villa Krause, según informaron fuentes judiciales. La maniobra delictiva se concretó en la mañana del viernes 3 de abril y todo comenzó con un mensaje recibido por WhatsApp.
De acuerdo con la denuncia, la mujer fue contactada por un supuesto cliente de nombre “Antonio”, quien le pidió pescado y otros productos de mar por un monto de 67.319 pesos. Minutos después, ese mismo sujeto le envió el comprobante de una transferencia desde una cuenta del Banco Ciudad, pero por 6.800.000 pesos; es decir, una cifra muy superior al valor real de la compra.
Al rato, la comerciante recibió el llamado del propio “Antonio”, quien le aseguró que se había equivocado, que había transferido por error más de 6 millones de pesos y le reclamó la devolución. Allí comenzó la maniobra. González le respondió que revisó su cuenta y que ese dinero no figuraba acreditado. Sin embargo, el supuesto cliente insistió en que debía reintegrarle “su plata”.
Los estafadores avanzaron entonces con la segunda parte del plan. Minutos después, la mujer recibió una llamada desde un número que exhibía el logo de Mercado Pago. Un hombre, que dijo ser empleado de la billetera virtual, le explicó que existía un reclamo por una transferencia mal realizada y que el dinero aparecía en su cuenta, aunque todavía no pudiera visualizarlo, según indicaron fuentes de la investigación.
Ese último contacto terminó de convencer a la comerciante. Creyendo que la situación era real, realizó tres transferencias a la cuenta del supuesto cliente: una de 3.800.000 pesos, otra de 900.000 y una última de 500.000, completando así la suma total de 5.200.000 pesos. Tras concretar las operaciones, el contacto fue bloqueado. Recién entonces advirtió que había sido víctima de una estafa.