La realidad, una vez más, se empeña en dejar en ridículo a la ficción. En el corazón del sistema encargado de impartir justicia, la delincuencia no tuvo que saltar muros ni forzar cerraduras externas: ya estaba adentro, tenía uniforme de empleado y las llaves de los vehículos oficiales.
Empleados judiciales que "luchaban contra el delito" caen por robar aires acondicionados: dos detenidos y un prófugo
En un despliegue de ironía difícil de superar, empleados del obrador judicial utilizaron una camioneta ploteada con el lema "Vehículo recuperado del delito" para sustraer equipos de refrigeración. La UFI Delitos Especiales busca intensamente al tercer implicado.
Este viernes, el Poder Judicial de la provincia se despertó con un caso que combina la torpeza criminal con una paradoja casi literaria. Dos empleados fueron detenidos y un tercero se encuentra prófugo tras ser captados por las cámaras de seguridad robando equipos de aire acondicionado. Lo insólito no es solo el botín, sino el medio de transporte: una camioneta Toyota Hilux blanca que ostenta en sus laterales la leyenda “VEHÍCULO RECUPERADO DEL DELITO”. Al parecer, la unidad volvió a sus viejas andanzas de la mano de quienes debían custodiarla.
El escenario del hecho fue el edificio de calle General Acha, entre San Luis y 25 de Mayo, en Capital. Allí funciona el obrador central de la Justicia, un punto logístico donde conviven las áreas de Patrimonio y Servicios Generales. Es el lugar desde donde se distribuyen materiales y maquinarias a todas las dependencias judiciales.
Eran las 6:00 de la mañana cuando todo ocurrió. Según consta en la investigación liderada por el fiscal coordinador Iván Grassi, dos empleados -identificados posteriormente como Juan José Gallardo (Servicios Generales) y Juan Pablo Albornoz (Patrimonio)- cargaron cuatro unidades de aire acondicionado. Se trata de equipos usados, pero en estado de funcionamiento, que estaban bajo resguardo con el fin de ser arreglados u donados.
El video cuando los empleados huyen del lugar:
A las 6:30, la camioneta regresó al predio, cumpliendo con una "misión" que nada tenía que ver con el servicio público.
El plan, que en la mente de los autores parecía perfecto, comenzó a desmoronarse por un detalle básico: la curiosidad del personal de limpieza. Una trabajadora advirtió el movimiento inusual de los hombres a esa hora y le comentó la situación a una referente del edificio.
Al revisar los registros de las cámaras de seguridad, la evidencia fue inapelable. En las imágenes se observa con nitidez a Gallardo y Albornoz subiendo los equipos a la camioneta con el lema judicial. Tras la denuncia inmediata en la UFI Delitos Especiales, el fiscal Grassi solicitó la detención de los involucrados.
El primero en caer fue Juan José Gallardo. En un movimiento que osciló entre la desesperación y la ingenuidad, el hombre se presentó en el edificio de Tribunales cerca de las 11:30 horas. Fuentes judiciales sugieren que buscaba "asesoría" o algún tipo de auxilio institucional ante la explosión inminente del caso. Sin embargo, en lugar de ayuda, encontró a los brigadistas, quienes le dijeron que estaba detenido.
Por su parte, Juan Pablo Albornoz fue cercado en el mismo obrador de calle General Acha. Al verse acorralado por sus propios compañeros y la policía, Albornoz intentó ensayar una defensa que hundió a un tercer implicado: Jorge Fernando Cataldo. "Me está clavando el Cataldo, él me dijo que me llevara los aires", habría exclamado Albornoz antes de admitir que los aparatos estaban en su casa.
Irónicamente, Albornoz se dedica extraoficialmente a la reparación de aires acondicionados, lo que cerraba el círculo del "negocio". Tras recuperar los equipos de su domicilio, quedó legalmente detenido.
El tercer hombre en esta historia es Jorge Fernando Cataldo, quien hasta ahora ha logrado eludir a la justicia, aunque no con mucha elegancia. Cataldo, señalado por Albornoz como quien dio la "orden directa" para la maniobra, se presentó a trabajar y su huida parece haber sido precipitada: dejó su bicicleta personal encadenada en el edificio judicial. Las autoridades allanaron su domicilio con resultados negativos y es buscado intensamente en toda la provincia.
La causa, que ya está en manos del Juez de Garantías Matías Parrón y se espera que la audiencia formal se realice el próximo lunes.