Lo que comenzó como una juntada habitual entre dos amigos de toda la vida, terminó en una escena de terror y sangre en Rawson. La madrugada del pasado 13 de abril de 2026, una amistad de 15 años se quebró definitivamente cuando César Maximiliano Gramajo Vilchez (33) atacó ferozmente con un cuchillo de carnicero a su mejor amigo, Alberto Joaquín Constanza Castro (32), motivado por un ataque de celos paranoicos vinculados a una pareja.
Discutió con su mejor amigo por celos en Rawson: lo desconoció y le dio dos puntazos, uno directo al cuello
Según la investigación judicial, ambos habían estado consumiendo cocaína y alcohol durante toda la madrugada. Casi al fin de la juntada, la situación se puso más violenta. Las lesiones no fueron de gravedad y el acusado terminó siendo condenado en un juicio abreviado. Una relación de casi 15 años terminó desmoronada.
La reconstrucción del hecho, basada en la denuncia de la víctima y la investigación fiscal a cargo del fiscal Nicolás Schiattino y los ayudantes fiscales Roxana Fernández y Rodrigo Cabral, sitúa el inicio de la reunión en la noche previa. Alrededor de las 22:00 horas, Gramajo y Constanza se reunieron en el domicilio de este último, ubicado en calle 12 de Octubre.
Lo que inició con bebidas alcohólicas escaló rápidamente al consumo de estupefacientes. Según el relato judicial, los hombres salieron en dos oportunidades hacia la Villa La Puñalada para adquirir cocaína. Un detalle premonitorio marcó la segunda salida: Gramajo le pidió a su amigo un cuchillo "para defenderse" de los vendedores de la zona. Aunque Constanza le ofreció un Tramontina, el agresor exigió uno de mayor porte, llevándose finalmente un cuchillo tipo carnicero, el cual ocultó en su media.
El detonante: el número agendado de una mujer
Alrededor de las 04:00 de la mañana, la atmósfera cambió radicalmente y se puso más pesada. Gramajo comenzó a interrogar obsesivamente a Constanza sobre si mantenía una relación o había tatuado a su mujer. A pesar de las constantes negativas de la víctima, la tensión aumentó cuando Gramajo revisó el celular de su amigo y encontró el número de su ex pareja agendado.
"Yo le expliqué que el número estaba ahí porque él mismo había usado mi teléfono para llamarla hacía un año, pero no me creyó", declaró la víctima ante la justicia.
La situación se volvió crítica cuando Constanza intentó levantarse para cambiar la música. En ese momento, Gramajo le bloqueó el paso, sacó el cuchillo de la mesa y, tras decir la frase "no, estoy re loco", le propinó una puñalada al celular de su amigo para luego abalanzarse sobre él.
El ataque fue directo. Constanza recibió puntazos en el brazo, la cara y el cuello. Durante el forcejeo, ambos cayeron al suelo cerca de un anafe. Según el crudo relato de la víctima, Gramajo se posicionó encima de él e intentó degollarlo.
Los gritos de auxilio alertaron a los vecinos. Dos hombre que pasaban por el lugar entraron al departamento. Los testigos redujeron a Gramajo mediante una patada que lo desestabilizó, permitiendo que Constanza escapara hacia la calle, cubierto de sangre.
Minutos después, personal de la Comisaría 24ta arribó al lugar. Encontraron a Gramajo en su propio departamento, intentando lavarse la sangre de las manos y la cara en el baño. En el lugar del hecho, los peritos de Criminalística secuestraron el cuchillo con restos de sangre, botellas rotas y manchas de sangre en las ventanas.
Afortunadamente, el informe médico indicó que, pese a la gravedad de las zonas atacadas, las heridas fueron calificadas como "lesiones leves" (menos de 30 días de curación) y no fueron profundas.
Debido a que el agresor no contaba con antecedentes penales previos, la defensa -a cargo de María Filomena Noriega- y la fiscalía acordaron un abreviado. Finalmente, la jueza de Garantías Flavia Allende condenó a César Maximiliano Gramajo Vilchez a la pena de un año de prisión de ejecución condicional por el delito de lesiones leves.