Un hombre fue excluido de su casa en Albardón durante más de un mes bajo la sospecha de que había abusado de su hija de 11 años y resultó que todo había sido una mentira de la pequeña. La nena finalmente contó que estaba enojada con su papá y que por ese motivo inventó lo del ultraje; y en función a eso el fiscal desestimó la acción penal contra el changarín.
La decisión la tomó el fiscal Raúl Iglesias, de la UFI ANIVI, quien resolvió dejar sin efecto la prosecución de la investigación iniciada el 21 de abril pasado a partir de una docente de una escuela de Albardón. El dictamen llevó alivio a ese joven changarín, de 30 años, que hasta hizo presentaciones judiciales y se puso a disposición de la Justicia por medio de la abogada María Filomena Noriega porque hasta temía que lo detuvieran en cualquier momento.
La pesadilla de esta familia comenzó en abril pasado cuando una docente de una escuela de Albardón notó que una alumna lloraba en el aula. La profesora habló en privado con la nena para consolarla y preguntarle qué pasaba, fue entonces que ésta se sentía mal por las cosas que pasaban en su casa. En esa charla ella afirmó que su padre la tocaba en sus partes íntimas y en ocasiones se metía a su cama. Al escuchar todo eso, tal como ordena el protocolo, la docente concurrió a la UFI ANIVI y la radicó la denuncia ante el fiscal Iglesias.
Apenas se inició la investigación, la fiscalía medidas de protección para la niña y la jueza del caso ordenó la exclusión del papá del hogar como una medida preventiva.
El representante del Ministerio Público Fiscal solicitó a la juez de garantías Mabel Moya distintas medidas como anticipo de prueba, entre ellas testimonios de familiares, documentación personal de los involucrados, informes técnicos y evaluaciones interdisciplinarias. La magistrada también dispuso medidas de protección para la menor y, en especial, la exclusión del hogar del sospechoso. De esa manera, ordenaron que el changarín abandonara la vivienda y no tomara contacto con la nena.
El punto de inflexión fue la declaración de la nena en Cámara Gesell. Llegado el momento de la entrevista videograbada, no hizo referencia a posibles abusos y, respecto de su padre, manifestó que lo amaba. Lo más relevante fue que también contó que todo lo que le había dicho a la profesora era mentira, que había sido un invento y que acusó falsamente a su padre porque estaba enojada con él debido a que le había quitado el celular.
El informe de los psicólogos respaldó esos dichos, ya que señalaron que no detectaron indicadores de un trauma vinculado a un hecho de índole sexual ni observaron contradicciones en su relato. Por el contrario, destacaron que su testimonio era coherente y que no existían indicios de influencia por parte de terceros.
Ese testimonio, sumado a las declaraciones de familiares que aseguraron no haber advertido nunca ninguna situación extraña, aclaró el panorama para el fiscal Iglesias. En función de esas pruebas preliminares, el representante del Ministerio Público consideró agotadas las medidas investigativas y dispuso desistir del avance de la causa penal. No obstante, solicitó la intervención de la Dirección de Niñez, Adolescencia y Familia para asistir a la menor, dado que detectaron indicadores de vulnerabilidad y la necesidad de mayor contención en el ámbito familiar.