El supuesto asalto, parece que no es tan así, ni la víctima ni los presuntos ladrones tampoco. La investigación por el ataque de una mujer y sus dos hijos armados con una pistola a un inversionista tiene algunos puntos oscuros que pueden esclarecerse en estos días. Fuentes del caso sospechan que no se trató de un robo y que aparentemente fue un “apriete” de esas personas para que el denunciante devolviera más de 250 mil pesos por una inversión financiera.
Detenidos con un arma: del supuesto robo al financista a un “apriete” por una abultada deuda
Así está el caso que investiga el fiscal Pablo Martín del Sistema Especial Flagrancia, que todavía tiene como únicos detenidos a los hermanos Osvaldo y Ezequiel Muerza Figueroa. Ambos fueron detenidos el martes último a la noche después de un supuesto asalto a un financista de apellido Zapata en su agencia de marketing ubicada en calle Ignacio de La Roza, casi avenida España, en la capital provincial.
Zapata denunció que estos dos hombres y su madre entraron a su local, que lo encañonaron con una pistola y lo golpearon. También aseguró que le sustrajeron un bolso con 150 dólares, 21.000 pesos y siete pagare $2.000 cada uno, y que después huyeron. Fue en la fuga que unos policías detuvieron a los dos hermanos sobre calle Mitre, mientras que su madre logró escapar. El auto de estas personas permanecía estacionado sobre esa artería, antes de Salta.
Hasta ahí, todo indicaba que era un asalto. Pero el financista no habría contado toda la verdad. Después la relató a medias, señaló una fuente del caso. Versiones policiales señalaron que este hombre contó que trabaja con inversiones con criptomonedas, que conocía a la mujer y a sus hijos porque tiempo atrás le entregaron más de 250 mil pesos para obtener ganancias por esa inversión.
Los detenidos habrían dicho que en realidad venían reclamando hace semanas que les pagara los intereses y le devolviera la plata invertida. Al parecer, antes del incidente, la familia le estuvo llamando y mandando mensajes a Zapata. Y como el inversionista no respondía, aparentemente la mujer y sus hijos decidieron a ir a cobrarle en persona.
Esta última es la otra teoría que va tomando fuerza, lo que puede dar un giro a la causa. Y es que, en principio, los hermanos Muerza Figueroa están sospechados del delito de robo agravado por el uso de arma apta para el disparo. Tenían una pistola Ballester Molina con 5 proyectiles. Todo se resolverá en la audiencia de los próximos días en los tribunales de Flagrancia, donde pueden cambiar la imputación a estas personas porque no los hechos pueden que no hayan sido como se denunciaron.