Un joven puede ser condenado por golpear a una chica, robar su celular y exigir que le practicara sexo oral, en un hecho ocurrido en septiembre de 2018 en Concepción, Capital. Hace casi dos años que se encuentra preso y esta semana comenzaron a juzgarlo en la Sala I de la Cámara en lo Penal y Correccional.
Pasó casi 2 años preso y ahora puede ser condenado por asaltar a joven y exigirle sexo oral
Se trata de Franco Olivera Mercado, de 22 años, quien está acusado del delito de robo simple y abuso sexual con acceso carnal en grado de tentativa, revelaron fuentes judiciales. El debate es presidido por Víctor Muñoz Carpino, mientras que la acusación está a cargo de la fiscal Marcela Torres y la defensa es ejercida por el abogado Faustino Gélvez.
El hecho delictivo que le atribuyen sucedió la noche del 20 de septiembre de 2018. En ese entonces la víctima tenía 17 años y se dirigía a la casa de una amiga. La chica cruzó el puente de avenida Rawson y, antes de llegar a una estación de servicio ubicada cerca de Avenida Circunvalación, fue interceptada por un desconocido.
La joven relató que el sujeto la llamó, la tomó de los cabellos y la arrojó al piso. Después, según la denuncia, le propinó una trompada en un ojo y le sustrajo el celular. No conforme con esto, la llevó a los tirones hacia al anillo interno de la avenida, cerca del puente, donde comenzó a manosearla en sus partes íntimas. En un momento dado le exigió que, si quería que le devolviera el aparato, debía practicarle sexo oral. Incluso se bajó el pantalón, pero la adolescente se resistió y logró escapar, de acuerdo a la acusación fiscal.
La joven y su madre hicieron la denuncia por el robo del celular en la Seccional 2da, pero posteriormente amplió esa presentación y contó sobre el ataque sexual. Pasó mucho tiempo hasta que la adolescente y su mamá se encontraron con Franco Olivera en un almacén del barrio Las Lilas, en Concepción. Supuestamente lo reconoció y lo señaló como el joven que la asalto. Ahí se suscitó una discusión y los familiares del muchacho salieron en su defensa.
La versión es que la adolescente volvió a ver al joven otras veces y después supo que se llamaba Franco Olivera, de modo que aportó esa información a la Policía. El sospechoso fue detenido el 15 de agosto de 2019. El entonces juez del Quinto Juzgado de Instrucción, Benedicto Correa, tomó como pruebas el reconocimiento que hizo la víctima y el dato de que, supuestamente, el celular robado estuvo en poder de Olivera y luego éste lo vendió. Se dijo que el acusado reconoció la sustracción del aparato, pero negó haber abusado sexualmente de la chica.
El juez lo procesó en diciembre de 2019. Esta semana, Franco Olivera comenzó a ser juzgado en la Sala I de la Cámara en lo Penal y Correccional. Durante el debate solicitaron algunas medidas de pruebas, pues no está todo dicho. El defensor del joven asegura que es inocente, que esa noche estuvo en la escuela y pueden confirmarlo. Fuentes judiciales señalaron que el próximo martes declararán los últimos testigos, posiblemente haya alegatos y veredicto.