Un día después del tiroteo que se registró en la Villa del Sur en Chimbas y que se cobró la vida de un joven de 26 años, la tensión se percibe en la zona, sobre todo en los alrededores de la vivienda del supuesto homicida que todavía sigue prófugo. Tiempo de San Juan llegó hasta allá y fue testigo de la bronca del entorno de la víctima, que se tradujo en un ataque con piedras contra el personal policial y los periodistas que estaban en el lugar.
Tensión, bronca y piedras contra Infantería: el día después de la balacera mortal en Chimbas
A menos de 24 horas de la muerte de Matías Emiliano Maurín Vargas, el chico que falleció producto del disparo que recibió cuando protagonizaba una balacera, el barrio en el que desencadenaron los disturbios se ofrecía desolado cerca de este lunes al mediodía, sin vecinos a la vista hasta que apareció un grupo de menores molestos por lo ocurrido.
Una muchacha de la bandita que se presentó como la hermana de la víctima se ofuscó por el accionar de Infantería, que custodiaba la casa del presunto asesino.
"Cuidan al asesino", expresó a los gritos la joven que explicaba su bronca.
"A mi hermano no me lo van a devolver", sostuvo.
Según indicaron desde la Fuerza, que con 6 miembros ofrece garantías de seguridad en el lugar, las órdenes que recibieron fueron las de mantener la calma y evitar las represalias de los familiares y allegados del fallecido en la vivienda donde sucedió el fatídico episodio.
Frente a la presencia de los uniformados que sacaban a los niños del lugar, mientras éstos grababan videos, sacaban fotos, juraban venganza y daban insultos al aire, la respuesta de los menores fue con piedrazos hacia donde estaban ubicados los policías, al igual que los cronistas. Desde los fondos de viviendas contiguas llovían las piedras que no causaron ni heridos ni daños, pero sí dejaron en claro el mensaje de enojo y dolor.
En su frente quedaron las marcas de los impactos de bala, que hicieron estallar los vidrios y que destruyeron parte del revestimiento con piedra en el domicilio, donde aparentemente funcionada un kiosco. El cartel de chapa con las ofertas también mostró las huellas del tiroteo, lo mismo que el ingreso a la vivienda.
Fuentes vinculadas al caso comentaron que los ocupantes de la casa blindada que permanece vacía y que se presenta como punto de venganza para los allegados a la víctima deberán mudarse para evitar mayores problemas. Es que por el momento son menores los que, sin importarle la autoridad competente, desafían la custodia. Sin embargo, el panorama se avizora oscuro para cuando llegue la noche. Al menos eso es lo que sospechan quienes conocen de cerca la situación.
Una violenta trifulca entre bandas se cobró en la tarde de este domingo la vida del joven a quien conocían como Pochi. Como si fuera una escena de película, se produjo un cruce entre bandas armadas y como saldo fatal murió uno de los integrantes. Por el hecho hay dos detenidos, menores de edad, mientras que el presunto autor del disparo que le arrebató la vida al muerto permanece prófugo.