Uno cumple condena en el penal de Chimbas y supuestamente salía con permisos a “trabajar”. El otro también tiene pasado de asaltante, pero en los últimos años estaba desaparecido. Pero lejos de cambiar de vida, parece que siguieron haciendo lo que más saben. Esta semana, los dos conocidos delincuentes fueron procesados por el violento atraco contra un matrimonio de Marquesado cometido en abril pasado.
Dos conocidos asaltantes procesados por un violento atraco, uno salía del penal a “trabajar”
Ellos son Claudio Javier Malbrán, de 41 años, y Cristian David Muñoz, de 36 y conocido en el ambiente delictivo como “El Achuschado”. Ambos fueron procesados con prisión preventiva en estos días por la jueza Mabel Moya, del Segundo Juzgado de Instrucción, por el delito de robo doblemente calificado por el uso de arma de fuego apta para el disparo y por haber sido cometido en poblado y en banda, en concurso ideal, de acuerdo a la resolución judicial.
Con esto, Muñoz se aseguró su estadía en el penal de Chimbas. Fuentes policiales y judiciales aseguraron que “El Achuschado” es un peligroso asaltante con un abultado prontuario y cumplió su última condena el 8 de enero de 2016, justamente por robo.
Malbrán no tiene nada que envidiarle. Actualmente purga una pena de 12 años de prisión en el Servicio Penitenciario Provincial por coacción agravada por el uso de arma, lesiones leves agravadas por cometerse con arma y portación ilegal de arma de guerra. De hecho, desde marzo del 2020 gozaba de los permisos de salidas transitorias los días martes y jueves, de 7 a 21 horas.
Asalto que le atribuyen a Malbrán y Muñoz justamente fue el martes 13 de abril último, alrededor de las 7.40, en una vivienda de avenida Libertador, al oeste de calle Galindez, en Marquesado. Según la investigación de los policías de la Seccional 34ta, bajo directivas de la jueza Moya, tres delincuentes armados entraron a esa casa aprovechando que la puerta estaba sin llave y sorprendieron a su propietario, de apellido Botella. Lo tomaron a golpes y le ataron las manos y los pies dentro de su dormitorio.
Minutos más tarde emboscaron a la esposa de Botella, que regresaba de dejar a sus hijos en la escuela. La agarraron en el garaje cuando bajo de su coche. Los ladrones la tomaron de los cabellos y la arrastraron al interior de la vivienda hasta que la dejaron atada en una cama, en la habitación de uno de sus hijos. Siempre con insultos y amenazas de muerte.
La banda estuvo un rato en el domicilio. Lograron apoderarse de 70.000 pesos, dos notebooks, los celulares de la pareja, alhajas, ropa de toda la familia y bolsos. En varias oportunidades volvieron a golpear a la dueña de casa y a su marido exigiendo que les entregaran más plata. En un momento dado insinuaron con violar a la mujer. También intentaron llevarse sus vehículos. Al final escaparon en el auto que los esperaba en la puerta, un Renault Clio gris, según la causa.
Esa misma mañana, a poco de que se marcharon los delincuentes, la dueña de casa pidió a un conocido que rastreara la localización de su celular. Esa otra persona logró determinar todo el recorrido de los ladrones hasta que la señal del aparato se apagó en el barrio Las Calandrias, en Chimbas. Esa fue la primera pista en busca de los asaltantes. Después, la empleada doméstica de la familia declaró que, días antes del asalto, vio a unos desconocidos parados frente a la vivienda sacando foto y mirando la casa. Aseguró que andaban un Renault Clío.
Muñoz posee un Renault Clío gris y justamente vive en el barrio Las Calandrias, en Chimbas. El 23 de abril allanaron el domicilio de “El Achuschado” Muñoz y allí encontraron pertenencias de la familia asaltada, el celular de la víctima y una pistola Hi Power 9 mm robada a una agente de Policía el 5 de diciembre de 2020. También secuestraron el Renault Clío que estaba en un taller. El 24 de abril allanaron la casa de Malbrán en Villa Hipódromo, Rawson, donde hallaron otros elementos robados en la vivienda del matrimonio, según fuentes del caso. El delincuente estaba en el penal y fue vinculado al atraco
Muñoz trató de buscar una coartada. Declaró que el día del robo estuvo con su mujer en el hospital y que no tenía el auto porque estaba en el taller desde hacía días. Malbrán dijo que ese día salió del penal y su mujer lo llevó en moto a la sucursal del Banco Nación, en Rawson, donde extrajeron 20.000 pesos del cajero y que luego se quedó en su casa. El abogado César Jofré, su defensor, presentó esos movimientos bancarios y buscó acreditar que, por los horarios, era imposible que cometiera ese asalto.
La investigación desacreditó ambas versiones. Las cámaras de seguridad de las calles de Marquesado captaron a un Renault Clío gris siguiendo el recorrido que arrojó el rastreo del celular. Además, el teléfono móvil de la víctima y partes de los efectos robados aparecieron en la casa de “El Achuschado”. El mecánico que tenía el auto declaró que éste se lo dejó el 19 de ese mes, o sea días después del atraco. Por otro lado, la mujer asaltada reconoció la pistola 9 mm que hallaron en la casa de Muñoz, como el arma que llevaba uno de los ladrones.
Paralelamente, el marido y su empleada doméstica reconocieron a Malbrán en rueda de personas. El hombre lo sindicó como uno de los asaltantes que entró a su casa. Y la mujer de la limpieza lo señaló como uno de los hombres que vio “marcando” la vivienda días antes del asalto. Todo esto fue más que suficiente para que la jueza Mabel Moya procesara a Cristian David “El Achuschado” Muñoz y Claudio Javier Malbrán por el violento atraco y dispuso que permanezcan en el penal de Chimbas.