Este sábado por la mañana se desarrolló la audiencia de formalización contra Rolando Kappes (60), hombre que protagonizó un accidente de tránsito con una motociclista y que lamentablemente la conductora -Ayelen Castro- perdió la vida el pasado 30 de junio en Calle XII en Pocito.
Accidente fatal en Pocito: liberan al conductor de la camioneta, pero quedó imputado por homicidio culposo
En esta ocasión la jueza de garantías, Veronica Chicón, resolvió otorgarle la libertad, imputar al acusado por el delito de homicidio culposo (Artículo 84 bis del Código Penal) y estableció un plazo de 8 meses para la Investigación Penal Preparatoria (IPP).
El Ministerio Público Fiscal UFI Número 3 de Delitos Especiales, representada por los doctores Adrián Riveros y Nicolás Schiattino, consideraron que hubo negligencia y exceso de velocidad por parte de Kappes al momento de conducir, ya que quedaron corroboradas las pruebas de que la motociclista puso el guiñe antes de hacer la maniobra para entrar a su casa.
Fue ese el momento justo donde Kappes a bordo de su Renault Kangoo atropella de atrás a la joven.
Según una pericia que la fiscalía solicitó, el automóvil iba a una velocidad de 82 km/h. Velocidad que está prohibida en la zona donde ocurrió el siniestro. Además dieron a conocer que cerca del lugar del accidente hay una señal de tránsito que indica que la velocidad debe ser de 20 km/h porque hay una escuela.
El acusado se abstuvo a declarar
El abogado particular de Kappes, el doctor Jorge Guillén Giménez expresó que su defendido está pasando por un momento lamentable y no deseado. Además consideró que su cliente tuvo buena voluntad, porque no se fue del lugar y además habría llamado al 911 para solicitar ayuda.
Sobre el pedido que hizo fiscalía, el letrado se opuso a la prisión preventiva porque carece de racionalidad y dijo que no existe peligro de fuga por parte de su defendido. Dicho esto pidió que se le dicte la libertad. Y destacó que no hay posibilidad que su cliente pueda ocultar o destruir información, o como así también influir sobre testigos o terceros.
Además negó saber que la fiscalía había tomado estas pericias de velocidad.
Ante lo solicitado por las partes, la jueza tras un cuarto intermedio resolvió: imputar por el delito de homicidio culposo, IPP de 8 meses y ordenar la libertad del acusado Kappes. Y medidas coercitivas como, presentarse una vez por semana en la justicia, no salir del territorio provincial, obligación de entregar material pedido por la fiscalía.
La imputación fue rebajada a homicidio culposo simple, ya que la jueza expresó que las pericias deben ser realizadas durante la investigación penal preparatoria y no antes de la audiencia de formalización. Por esta razón no tiene sustento fáctico, expreso la letrada en su resolución.
Además, no le declaró la prisión preventiva que la fiscalía solicitó (pidió 4 meses) porque el Ministerio Público Fiscal no mostró pruebas para confirmar que hay peligro de una posible fuga o que éste entorpezca la investigación. Contrario a la defensa que expresó en todo momento que su defendido está dispuesto a colaborar con la investigación. Por esta razón, lo deja en libertad bajo medidas coercitivas.