Después de haber sido denunciado por su ex pareja, a quien habría agredido al mismo tiempo que violaba la restricción de acercamiento, el ex rugbier Pablo Andrés de la Plata -que no fue detenido- es investigado por la Justicia y, si los fiscales encuentran pruebas que lo incriminen, sería acusado y se encaminaría al juicio.
El caso trascendió el martes último, luego de que la presunta víctima lo denunciara en el CAVIG y asegurara que el padre de su hijo le provocara lesiones en un arrebato de ira. Conocido en el ambiente del rugby, al igual que el resto de su familia vinculada a Huazihul RC, el contador que quedó en la mira de la Justicia tenía una orden judicial que le impedía acercarse a su ex, por lo que podría ser imputado por desobediencia y por lesiones leves agravadas.
En la audiencia que se celebró ayer, por el episodio que se investiga, el juez de Garantías resolvió prorrogar la investigación penal preparatoria -que ya estaba en curso- con la finalidad de que los fiscales que intervienen encuentren pruebas necesarias para acusar al sospechado. De hallarlas, formularían la acusación y, tras ello, la causa estaría en condiciones de encaminarse al juicio.
Acorde trascendió de la denuncia, el hombre que se sentará en el banquillo de los acusados fue al domicilio en el que vive su ex pareja con su hijo para buscar al menor y, en ese momento, se habría abalanzado sobre la madre de su hijo y le habría quitado el teléfono celular. Según consta detalló la mujer, lo hizo para enviarle un audio a la actual pareja de su ex, a quien se habría dirigido de forma violenta y lo habría amenazado.
El apellido no sólo resuena en el ámbito deportivo sino que también en las noticias policiales. Es que uno de los hermanos del ahora señalado como violento estuvo en la mira de la justicia por un episodio de violencia en perjuicio de su hija menor de edad. Fue Juan José de la Plata quien fue detenido y después procesado por el delito de lesiones leves agravadas por el vínculo, en 2019.