Un cabo de la Policía de San Juan fue echado de la fuerza por los incidentes que provocó años atrás cuando se emborrachó e insultó algunos de sus vecinos en un barrio de Rivadavia. El Poder Ejecutivo le aplicó una de las sanciones más duras al considerar que generó un “desprestigio institucional irreparable”.
Echan a policía sanjuanino por emborracharse y provocar disturbios
La resolución fue publicada en estos días en el Boletín Oficial y el sancionado con la cesantía fue el cabo Ariel Alejandro Sagua, de 46 años, quien trabajaba en el escalafón seguridad de la fuerza. Todo vino por un hecho ocurrido el 16 de noviembre de 2015, cuando se puso a beber dentro de su domicilio y desató un disturbio. Los vecinos llamaron a la Policía y al lugar arribó una patrulla de la Seccional 23ra de Rivadavia.
Un oficial de apellido Vargas declaró en el sumario que el cabo Sagua ocasionaba desorden e insultaba a la gente, por lo que debieron reducirlo para trasladarlo a la comisaría. El dosaje arrojó que estaba alcoholizado. En su defensa, el cabo aseguró que tuvo una crisis de nervios y que su hijo intentó calmarlo, que eso fue todo.
En el sumario administrativo iniciado por la Subsecretaría de Inspección y Control de Gestión llegaron a la conclusión que el cabo Sagua cometió una falta grave, toda vez que se vio involucrado en un disturbio en la vía pública y eso generó un desprestigio institucional irreparable a la fuerza. El Jefe de Policía solicitó que se lo castigue con la cesantía, o sea que lo echen de la institución, y esto se concretó con la firma del decreto del gobernador.