Con los cuatro sospechosos del crimen de Gastón Lima tras las rejas, la investigación judicial avanzó más rápido de lo esperado y tres de los imputados por homicidio triplemente agravado coincidieron y apuntaron contra la misma persona, Matías David Iñón, quien admitió haber arrojado una piedra contra la víctima, en medio de una supuesta gresca.
Defensa legítima, la estrategia del principal acusado del crimen en Pocito
Según declaró frente a la jueza Celia Maldonado, el joven de 21 años actuó en defensa propia cuando era atacado por Lima. Sostuvo que el fallecido manipulaba un arma de fuego y que le tiró a quemarropa, por lo que tomó una piedra y se la lanzó. En su versión, Lima se desplazaba en una moto junto a Maximiliano Quiroga mientras lanzaba disparos.
"Tomé una piedra y se la tiré porque me estaba apuntando al cuerpo. No sé si se la pegué o no, yo me defendí", indicó al sujeto que trabaja como acompañante de camionero. Su abogada, la Dra. María Filomena Noriega, planteó la legítima defensa luego del relato de su defendido. Señaló que no tiene antecedentes penales y que su cliente actuó porque vio amenazada primero a su familia y a su persona.
La historia que contó Iñón, a quien también le dictaron prisión preventiva por 7 meses, asegura que Lima y Quiroga comenzaron una disputa verbal que luego se transformó en un ataque, una persecución y finalmente una gresca con desenlace mortal. Dijo que estaba junto a una pareja tomando en la vereda de su casa cuando todo sucedió y que la víctima y su compañero llegaron a la Villa Huarpes buscando a uno de los imputados, apodado 'Gallito', a los insultos y como no tuvieron una respuesta positiva iniciaron un ataque.
Iñón aseguró que se escondieron en su casa y que una lluvia de balas y piedras cayeron en la vivienda. Supuestamente, los autores de la agresión eran Lima y Quiroga. En el interior estaban su padres, su abuela y demás integrantes, por lo que salió a enfrentarlos. Los motociclistas escaparon y decidió ir tras ellos. En ese momento se produjo el cruce que detalló al principio.
Sobre la legítima defensa
La estrategia de la defensa de Iñón es encuadrar el hecho en legítima defensa, de modo que no resultare imputado. Esa figura está provista en el Código Penal y se da cuando hay inferioridad de condiciones en un ataque cruzado. En este caso, lo que busca su defensa es demostrar que Iñón estaba con menos posibilidades frente a un arma que le dispara.
A favor del principal sospechoso, un arma de fuego fue encontrada en la escena y ahora los investigadores deberán determinar a quién pertenecía.
Según el artículo 34 del C.P, resulta no punible "el que obrare en defensa propia o de sus derechos, siempre que concurrieren las siguientes circunstancias:
a) Agresión ilegítima;
b) Necesidad racional del medio empleado para impedirla o repelerla;
c) Falta de provocación suficiente por parte del que se defiende.
Se entenderá que concurren estas circunstancias respecto de aquel que durante la noche rechazare el escalamiento o fractura de los cercados, paredes o entradas de su casa, o departamento habitado o de sus dependencias, cualquiera que sea el daño ocasionado al agresor.
Igualmente respecto de aquél que encontrare a un extraño dentro de su hogar, siempre que haya resistencia".