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Tras pronunciar una aberrante confesión, el sujeto que violó y embarazó a una nena fue condenado

Finalmente, el juez de la Sala I de la Cámara Penal atendió el pedido que hizo la Fiscalía y el acusado que reconoció el delito irá a parar a la cárcel.
jueves, 21 de octubre de 2021 · 11:21

El carpintero que fue acusado de violar y embarazar a una nena de 12 años fue condenado a 18 años de prisión efectiva por decisión del juez de la Sala I de la Cámara Penal, Miguel Dávila Safe, después de que la Fiscalía solicitara esa misma pena durante los alegatos. 

Minutos antes de conocer la condena, el sujeto que recibió el castigo de la Justicia pronunció sus últimas palabras y en una aberrante confesión sostuvo: "Solo estuve una vez con ella y estoy arrepentido. Nunca quise hacerle daño a nadie. Pido una oportunidad". 

Con esta resolución que podría ser apelada por la defensa del sentenciado, se cierra un aberrante caso que tuvo como víctima a una niña que debió ser sometida a una interrupción legal del embarazo, cuando tenía 13 semanas de gestación y, como consecuencia de todo lo que atravesó, debió recibir asistencia psicológica pues habría confesado sus intenciones de acabar con su propia vida.

La fiscal Marcela Torres había asegurado en la acusación que el ahora sentenciado fue el autor responsable del delito de abuso sexual con acceso carnal agravado por el grave daño que le causó a la menor y de corrupción sexual agravada.

El hecho fue denunciado el 3 de octubre de 2019, cuando los padres de la menor supieron del embarazo de la niña. La misma se había desmayado y, cuando fue asistida en el hospital, el análisis de sangre que le practicaron arrojó el resultado del embarazo. La menor señaló al amigo y vecino de su padre como la persona que la abusó y a partir de entonces inició el proceso judicial que está a punto de terminar. 

Apoyada en las pruebas que se recabaron durante la instrucción del caso, la fiscal Torres señaló que el imputado -cuya identidad no se puede publicar a pesar de que no es pariente de la víctima, ya que es su vecino- quedó al descubierto con el informe psicológico al que fue sometido. Los profesionales que lo observaron dijeron que tenía falta de empatía y falta de control sobre sus impulsos.   

Además, el ADN de los restos gestados por la menor -que en este caso fue clave- tenían compatibilidad con la genética del acusado, por lo que esa prueba fue clave para vincularlo de forma directa con él. Su defensa puso un manto de sospecha sobre la veracidad de la misma, ya que aseguró que no se respetó la cadena de custodia.  

La Asesora de Menores, Patricia Sirera, le había solicitado al magistrado que Desarrollo Humano interviniera y que la menor fuera asistida por psicólogos, por lo que Dávila Safer ordenó la intervención del aparato del estado. 

 

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