El pasado miércoles 6 de enero, el sereno de la empresa constructora Ureña, con sede en la intersección de calles Necochea y Oro, en Chimbas, sufrió un terrible asalto. Fue sobre las 22 cuando dos malvivientes ingresaron a escondidas, aprovecharon una distracción de la víctima y lo encañonaron.
Video impactante: a punta de arma, así emboscaban a un sereno de una empresa de Chimbas
Según el propio damnificado -y tal como se puede observar en las imágenes-, identificado como Javier Carpio, estaba sentado afuera de las oficinas de la empresa, viendo su celular, cuando los ladrones cruzaron las rejas, lo sorprendieron, lo encañonaron y lo metieron en la oficina.
Le llevaron su moto Rouser de 160 cc, y un bolso que contenía su celular y su billetera con algo de dinero. Le dijeron que se quedara en la oficina hasta que escaparan. Se llevaron su moto y los dos ladrones que hacían de campana escaparon en otra moto. Luego, el sereno salió pero ya se habían fugado. Radicó la denuncia en la Comisaría 17ª.
Tras nueve días de ese hecho, los policías de la Comisaría 23ª hallaron su moto en otro robo. Es en el asalto que sufrió un muchacho en el interior del barrio Cooperar IV de Rivadavia. Con la misma modalidad, dos delincuentes lo encañonaron y le robaron su bolso con plata y algunas pertenencias.
El muchacho los persiguió, los chocó y los malvivientes escaparon a pie. A los minutos, efectivos de la Comisaría 23ª detuvieron a ambos delincuentes. Uno era menor de edad y el otro fue identificado como Mario Alejandro Castillo, de 32 años. La moto con la que robaban era la misma que habían sustraído en el asalto al sereno de la empresa constructora.
Es más, el propio Carpio identificó a Mario Alejandro Castillo como el asaltante que le puso el arma en la cabeza y lo amenazaba con matarlo si hacía algún movimiento que le disgustara. Ya está detenido y puesto a disposición de Flagrancia, y la moto ya fue devuelta al sereno.