La defensa de Luis Alfredo Montaño, a cargo de Filomena Noriega solicitó una inspección ocular en el lugar donde asesinaron al iglesiano, identificado como Rubén Darío Quiroga (54). La misma letrada también pidió el cambio de carátula para su defendido. Pretende que sea juzgado por encubrimiento y no por homicidio agravado, tal como dicta la actual la imputación. Lo hizo ante el juez Javier Alonso, a cargo de la Segunda Circunscripción Judicial, con asiento en Jáchal.
El cambio de carátula se debe a que Montaño, en su declaración, a grandes rasgos dijo que él no mató a Quiroga, ni planeó el crimen. Solamente afirmó que llegó a la casa de Glenda Aciar y se encontró con su expareja intentando quemar el cuerpo, al que le había quitado la vida con anterioridad. En otras palabras, para Noriega, su cliente solamente incurrió en el delito de encubrimiento ya que no denunció eso que vio ante la Policía.
De esta manera, la defensa busca que Montaño sea juzgado por encrubrimiento, un delito que tiene una escala penal de 6 meses a 3 años de prisión. Es decir, se trata de un delito excarcelable, por lo que rápidamente podría recibir la libertad.
El 26 de mayo, Quiroga fue visto por última vez con vida, mientras caminaba junto a su bicicleta por la zona de La Cañada. Tras no dejar una sola huella ni pista sobre su paradero, familiares realizaron la denuncia e inició la búsqueda por cielo y tierra, sin ningún tipo de aciertos a lo largo de los operativos. Hasta que una declaración, una confesión de Aciar (según fuentes policiales) en sede policial condujo directo al lugar donde se hallaron restos humanos calcinados, la letrina de su vivienda, situada en Ruta 150 y calle Tiro Federal, Rodeo.