El padre Walter Bustos consiguió que le cambiaran la calificación de los graves delitos que pesaban en su contra. También logró que le otorgaran la excarcelación. Pero lo que no pudo evitar es el camino indefectible al juicio. Esta semana, el juez del Tercer Juzgado de Instrucción dio por clausurada la etapa de instrucción y elevó a juicio la causa contra el cura sanjuanino acusado de abusar de dos adolescentes.
El cura Walter Bustos va a juicio por los presuntos abusos de dos adolescentes
El sacerdote Walter Bustos actualmente se encuentra en libertad y está acusado del delito de abuso sexual simple, agravado por grave daño a la salud de la víctima, en dos hechos en concurso real, revelaron fuentes judiciales. La elevación a juicio fue resuelta esta semana por el juez Guillermo Adárvez, quien en principio tuvo detenido al cura y posteriormente lo procesó por los presuntos casos de abuso sexual contra tres adolescentes -todos hermanos-, agravado por su condición de religioso. Incluso dio por probado que, a los dos más chicos, les causó un grave daño en la salud mental y que a uno de ellos lo corrompió. Sin embargo, esas acusaciones no prosperaron.
El sacerdote fue detenido el 31 de agosto de 2018 después de que lo denunciaran por el presunto abuso de un chico de 15 años, quien declaró que fue sometido a manoseos y otras prácticas sexuales por parte del religioso. A este relato se le sumaron el de sus dos hermanos, que también aseguraron que el cura los ultrajó sexualmente.
Durante la investigación, el juez dio por probado que esos abusos existieron y que el cura era afecto a la pornografía homosexual. Fue así que a los meses dictó el auto de procesamiento por los presuntos ultrajes en perjuicio de los tres hermanos.
El defensor del sacerdote apeló el fallo y el caso llegó, a mediados del 2019, a la Sala III de la Cámara en lo Penal y Correccional. Los jueces de ese tribunal revocaron la resolución del juez de instrucción y modificaron la calificación de los delitos que inicialmente se le imputaban a Bustos. En esa fallo lo sobreseyeron por el abuso sexual contra el mayor de los hermanos y dejaron sólo la acusación por el presunto delito de abuso sexual simple, agravado por el daño a la salud mental, en perjuicio de los dos más chicos.
Eso dio respiro al sacerdote –le bajaban la acusación-, pero el juez del caso se opuso a otorgarle la libertad. Fue así que su defensa, nuevamente, volvió recurrir a un tribunal superior para exigir la excarcelación del cura entendiendo que estaba en condiciones de obtener ese beneficio.
A principio de año y durante la feria, los jueces de la Sala I se expidieron al respecto. Señalaron que no existía peligro de fuga o de entorpecimiento de la investigación, por lo tanto, correspondía que se le concediera la excarcelación al cura y con eso dieron vía libre para recobre la libertad. Desde marzo último que está libre. Ahora, con esta nueva resolución del juez Adárvez, el sacerdote se encamina directo al juicio.