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viernes 3 de abril de 2026

Tremendo

Penal de Chimbas: en un confuso episodio, un reo perdió un dedo

El preso fue identificado como Juan Vargas, de 20 años. El hecho se produjo en el medio de una requisa.
Por Redacción Tiempo de San Juan

El pasado domingo 25 de julio, a un preso del Penal de Chimbas -identificado como Juan Vargas, de 20 años- debieron amputarle dos falanges del dedo índice de su mano izquierda. Hasta el momento, hay dos versiones del hecho: la de su defensa y la del Servicio Penitenciario Provincial.

Según su abogada, Filomena Noriega, el muchacho se encontraba en su celda junto a sus compañeros cuando bruscamente ingresaron los guardiacárceles con el propósito de realizar una resquisa en el lugar. Al irse, cerraron la puerta y el dedo del preso le quedó enganchado entre la pared y la puerta.

Siguiendo con el relato de la defensa, el reo y sus compañeros comenzaron con gritos desesperados para que vinieran a abrirle la puerta pero "no le creyeron y siguieron caminando", aseguró la letrada. Fue en ese momento que los otros presos empezaron a patear el acceso para que saque el dedo. Lograron moverla un poco y así lo pudo sacar. Ese índice "le quedó molido por lo que llamaron al calabocero desesperadamente hasta que llegó y lo trasladaron hasta el hospital Rawson, de urgencia", indicó Noriega.

Una vez en el nosocomio, los médicos observaron la situación y no tuvieron otra opción que amputarle dos falanges del dedo índice de su mano izquierda, la hábil. La letrada expresó que el detenido por distintos robos intentó radicar la denuncia por lo ocurrido "pero que no lo querían llevar a que la haga".

A raíz de esta situación, los padres del muchacho se contactaron con la abogada, quien les aconsejó y, luego, acompañó hacia la fiscalía correccional de turno para realizar la denuncia contra el penitenciario que cerró la puerta y también hacer una demanda civil.

Por otra parte, desde el Servicio Penitenciario Provincial indicaron que, lejos de ser intencional -como sostuvo Noriega-, se trató de un descuido del penitenciario. De hecho, expresaron que generalmente abren y cierran bruscamente los accesos para intentar sorprender a los presos en las resquisas por si esconden algún tipo de estupefaciente o celular.

Si bien este hecho ocurrió el pasado domingo 25 de julio, trascendió en las últimas horas ya que la denuncia fue radicada el pasado viernes por la mañana.  Además, Noriega solicitó que Vargas sea observado por algún médico legista ya que necesita de curaciones. Al penitenciario lo denunciaron por lesiones culposas. El hecho se produjo en el pabellón 11, al que lo llaman informalmente "Cristiano" debido al carácter evangélico de sus internos.

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