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domingo 22 de marzo de 2026

presunto femicidio

La investigación por homicidio del caso Brenda llega 5 días tarde: ¿el autor tuvo tiempo de borrar sus huellas?

Si bien el principal sospechado es el marido de la mujer, quien se encuentra detenido, el juez que ahora instruye la causa inicia a contrarreloj por el tiempo que el o los autores tuvieron para encubrir el crimen.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Con el macabro hallazgo de un cuerpo calcinado y semienterrado en las inmediaciones de Campo Afuera este martes por la noche, restos que se estiman que son de la joven desaparecida Brenda Requena, la investigación dio un giro de 360 grados y la causa fue elevada a un juzgado de instrucción que ahora investiga un homicidio. Sin embargo, el juez que comanda la pesquisa inicia a contrarreloj, si se tiene en cuenta que las primeras horas y días después de un crimen son vitales para dar con el o los autores. 

Si bien todavía es necesario establecer que el cuerpo descuartizado y quemado encontrado pertenece a la joven madre buscada, lo que descartará o confirmará un estudio forense que ordenará Martín Heredia Zaldo, el que está en la mira de la Justicia es el esposo Diego Álvarez que se encuentra detenido. En principio, el hombre cayó tras las rejas por las agresiones que le habría propinado al supuesto amante de Requena, José Miguel Guajardo, pero con el desenlace de las últimas horas quedó aprehendido bajo sospecha de ser el autor del presunto homicidio. 

El problema para el juez del Cuarto Juzgado de Instrucción, a pesar de tener un cuerpo, es el tiempo que transcurrió por el estado en el que se encuentra y por las acciones que se realizaron para ocultar el atroz crimen. Es que si se descubre que fue Álvarez quien le quitó la vida a su pareja, tuvo tiempo para deshacerse del cuerpo y borrar cualquier rastro que pudiera relacionarlo, como así también tuvo días ocultar cualquier indicio que lo complique. 

Acorde al relato oficial, el marido de Brenda llegó a la Comisaría 18º de Albardón sobre las 19 del jueves para denunciar que su mujer se había escapado después de haber sido atrapada in fraganti por él con su amante. Según denunció, ese episodio propició "la fuga" de la mujer que también se había marchado con dinero, aunque el mismo habría ocurrido sobre el mediodía. De inmediato, se desplegó el operativo de búsqueda que el juez correccional Matías Parrón condujo. 

Esto significa que, si el marido la mató, tuvo al menos 6 horas para esconder el cadáver y luego contó con otros 4 días para deshacerse de las pruebas que lo incriminaran. Ni hablar del tiempo que tuvo para regar su versión -incluso a través de los medios- y fortalecer su posición de "marido abandonado".    

El fuego es otra complicación porque, además de volver casi irreconocible el cuerpo y dejaron en estado de descomposición elevada, elimina cualquier tipo de detalle que pueda conducir a un tercero, como rastros de sangre u otro material genético en los restos encontrados.  

Como el principal objetivo era dar con el paradero de la mujer, a quien la creían viva y escondida tras el escándalo por vergüenza, teoría que la misma familia de la joven abonó, no se realizó ningún tipo de allanamiento en los domicilios de las personas implicadas. Lo que sí se ejecutó fueron inspecciones oculares del personal policial que ingresó a las viviendas pero que no se secuestraron algún tipo de pruebas. 

Aunque el magistrado correccional aclaró a este medio que no descartaba ninguna hipótesis, continuó con la búsqueda y los rastrillajes en la zona que finalmente surtieron efecto tras el testimonio de dos niños, que contaron haber visto a Álvarez quemar algo y éste para que no dijeran nada les ofreció dinero. A pesar del paso de los días, la meta estaba en hallar a Requena con vida.   

Con el cuerpo, el juez con mayores jurisdicciones ordenó allanamientos a las 22 y 23 del martes en las casas de las personas vinculadas con el hecho. Por la redada, el amante cayó preso pero fue liberado en las primeras horas de la mañana de este miércoles. 

Aún así, el Jefe de la Policía confirmó que siguen con la investigación la desaparición hasta tanto se obtengan el resultado de los estudios que se arroje desde la morgue.

De los oficios hablan

Según comentaron vecinos y allegados de Álvarez, el marido era conocido como cuartero y carnicero, con habilidades para descuartizar. Este sería uno de los indicios que lo complican, por el estado en que se halló el cuerpo desmembrado, además de la versión que deberá ser sustentada frente a los cuestionamiento del juez. 

 

 

  

 

 

 

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