Tras la ratificación de la denuncia de la madre de José Luis Alé Maldonado (33), el recluso que fue hallado muerto dentro de una celda en el Penal de Chimbas y cuyo deceso hicieron pasar por un suicidio, comenzará el desfile de sospechosos por Tribunales en el marco de la investigación que tomó curso en el Tercer Juzgado de Instrucción.
Comienza el desfile de sospechosos por la muerte del preso en el Penal
Con las actuaciones investigativas iniciadas por el caso que despertó la polémica, después del informe forense que confirmó que el joven no se había quitado la vida sino que lo habían atacado y asesinado, asfixiándolo, el juez Guillermo Adárvez dará marcha a las indagatorias pues ya identificaron al menos a cuatro sospechosos por el violento homicidio.
Si bien no está confirmado, se estima que entre las declaraciones que solicitará el magistrado que instruye se encuentra también la de las autoridades del Servicio Penitenciario, como el director y jefes de pabellón inevitablemente afectados por la situación.
En el pabellón 5 del Sector IV del Penal, apareció el cuerpo sin vida de Alé Maldonado ahorcado con una sábana dentro de su celda y otros internos lo sacaron del pabellón para tratar de auxiliarlo, pero fue tarde. Se dijo que el preso estaba deprimido. Sin embargo, lo extraño es que le faltaba menos de una semana para que gozara de las salidas transitorias
El muchacho, que cumplía una condena de 13 años de prisión por matar de un cuchillazo a su cuñado Julio Iturrieta, en un incidente ocurrido el 24 de diciembre de 2011, estaba a punto de gozar las salidas transitorias y por ello sus allegados no comprendían por qué había tomado la decisión.
Sin embargo, la autopsia reveló que el reo fue golpeado y asfixiado por dos o más personas. Por ello, el juez correccional que intervino en un principio se declaró incompetente y pasó la causa al juez Adárvez para investigar esa muerte como presunto homicidio.