Evaristo Molina (69), el confeso asesino de Yamila Pérez, la joven trabajadora de la noche que apareció un domingo en la noche asesinada, desollada y desmembrada, está aún más complicado por un cotejo de ADN rescatadas de un pantalón y en uno de los cuchillos secuestrados en su casa, en el barrio Costa Canal I, en Capital.
Mujer mutilada: un ADN complicó aún más al confeso asesino
Un cotejo de ADN rescatadas de un pantalón y en uno de los cuchillos secuestrados complicó aún más al vendedor de garrafas.
El pasado 5 de Julio, 16 días después de que se encontrara el cuerpo de la joven, Molina confesó ante el juez del Tercer Juzgado de Instrucción, Guillermo Adárvez, ser el autor del asesinato a sangre fría de Yamila.
Evaristo Molina era cliente de la mujer que ejercía la prostitución y además mantenía una relación sentimental con ella. Es que a pesar de la diferencia de edad, él 67 y ella 27, su vínculo superaba los límites de un trato comercial.
Tal y como trascendió, Molina, que era vendedor de garrafas, en algunas ocasiones le pagaba los servicios con gas, en una especie de trueque, en otras lo hacía con dinero.
Dejá tu comentario
Te Puede Interesar
Testimonio
Por Carla Acosta
El bullying en primera persona: el caso Florencia Merino, a 13 años del ataque que le cambió la vida para siempre
PJ
Por Ana Paula Gremoliche
El sugestivo posteo de Mauricio Ibarra pasada la medianoche
Resolución judicial
Por Redacción Tiempo de San Juan
Un fiscal desestimó la denuncia de un abogado contra un colega sanjuanino por la presunta estafa y venta de dos propiedades
Primera Nacional
Por Redacción Tiempo de San Juan