Sobre las 21:30 del lunes, un delincuente, identificado como Exequiel Leandro Campillay, fue a consolar a quien después iba a ser su víctima, Felipe Andrés Arias, debido a que había fallecido la madre de este último.
¡Flor de amigo! Le fue a “dar el pésame” por la muerte de su madre y le robó su moto
El caco se quedó con su víctima hasta pasadas las 2 de la madrugada ya del martes. Cuando se fue se robó una motocicleta, propiedad de Felipe Arias. La llevó caminando junto a él hasta que un móvil policial, que circulaba por la zona, lo vio y se acercó a entrevistarlo.
Al solicitarle la documentación del vehículo, el ladrón indica que no tenía ningún papel de la moto y, además, evidenciaba signos de estar alcoholizado. Por ello, efectivos de la Comisaría 21 decidieron trasladarlo hacia la dependencia policial.
Mientras esto sucedía, Arias, quien había dejado estacionada la moto en la puerta de su casa, decidió salir de su hogar para entrar el vehículo y dio cuenta que se la habían robado. El hombre empezó a buscarla, preguntó a vecinos si la vieron y uno de ellos les dijo que observó a Campillay, apodado “El Tomate” cuando se la llevaba de su casa.
Al ir a buscarlo, primero se topó con la mujer de “El Tomate”, apodada “La Española”, quien le dijo que era Campillay quien se la había sustraído. A raíz de esto, Felipe Arias fue hasta la comisaría para denunciar el robo. Ahí fue cuando personal policial le informó que en la madrugada habían secuestrado una moto con las características expuesta por la víctima. Cuando se la mostraron, inmediatamente la reconoció como suya.
La Fiscalía acordó con la defensa y el imputado, durante el juicio abreviado, una pena de 1 año y seis meses de prisión en suspenso.