Fue un megaoperativo que no tuvo precedentes en la provincia de San Juan por la enorme cantidad de pastillas que le encontraron al único imputado en la causa: un joven de 23 años, llamado Fabricio Marrelli. La droga llegaba proveniente de Europa, más precisamente desde Bélgica. En total, llegaron a encontrarle más de 1.000 pastillas y las comercializaba en los boliches más top de la provincia. El monto de la droga sintética secuestrada rondaba los $500 mil.
Un año del operativo que incautó la mayor cantidad de éxtasis de la historia
Marrelli fue descubierto por la Delegación local de la Aduana, cuando observaron los sobres de tamaño y material atípico. Tras hacer un escaneo más fino se dieron cuenta que estaba envuelto en aluminio y que era para ocultar las pastillas de éxtasis que habían en su interior. Anteriormente, varios sobres ya habían sido retenidos en la sede central de la Aduana en Capital Federal.
En su momento, al joven narco el juez Leopoldo Rago Gallo lo procesó con prisión preventiva y embargo a Fabricio Andrés Marrelli, para lo cual había usado el DNI de un chico que, al igual que él, iba al Colegio San Pablo y había conocido en una asado.
Fue imputado por el delito de contrabando de estupefacientes en grado de tentativa, aunque tiene la misma pena. Y falsedad documental, por usar un DNI que no era el suyo para recibir los sobres con la droga sintética.
Marrelli recibía las pastillas en un departamento ubicado frente al negocio de su familia, por Avenida España, en Rawson. De todas formas, además de allanar ese domicilio, la Policía Federal tuvo que inspeccionar tres casas más, incluido el negocio familiar del joven en donde no encontraron nada.