Familias gitanas oriundas de Neuquen, Junín, Pergamino y Capital Federal estafaron, entre otros, a un sanjuanino con el famoso “cuento del tío”. Lo engañaron con la compra de una Toyota Hilux 0km que nunca se la vendieron. La denuncia del sanjuanino fue fundamental para que la División de Defraudaciones y Estafas de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires pueda desbaratar a la megabanda estafadora de gitanos. La misma tenía entre sus pertenencias 118 vehículos, 80 millones de pesos, pasajes a Rusia, importantes y enormes televisores y alhajas de oro.
Fuentes policiales locales confirmaron que los operativos se realizaron en dos casas contiguas de una misma familia, donde se secuestraron nueve vehículos, documentación varia y celulares. “Son parientes de los de Buenos Aires”, confió uno de los investigadores.
Los Gipsy King, tal como se hacían llamar por el popular grupo francés, simulaban ser empleados de entidades bancarias o financieras para hacerles creer a jubilados el “cuento del quiebre del Estado nacional”, como pasó en 2001. Hacían tareas de inteligencia a vínculos y familiares para recabar información y convencer a las víctimas, que terminaban por entregar todos sus ahorros.
Luego, los estafadores blanqueaban el botín, entre dinero y joyas, a través de la compra y venta de vehículos de alta gama e inmuebles. Las últimas adquisiciones habían sido pasajes y reservas en Rusia para ver el Mundial de Fútbol. Los 30 allanamientos, realizados en las cuatro localidades, fueron ordenados por la Justicia Federal y realizados el martes pasado por personal policial de los distintos lugares.
Entre las pruebas que cercaron a la megabanda gitana, hay cientos de escuchas que dan cuenta del accionar de los delincuentes. “Primo, picó la vieja, seis palitos, boludo”, quedó grabado en una charla entre dos miembros. En otros les decían que vayan al banco a buscar sus ahorros o perderían todo.
El estafado viajó con su pareja a Neuquén luego de ver un anuncio en Mercado Libre sobre la venta del vehículo a 430 mil pesos. Llegados a la provincia patagónica, la pareja almorzó con los vendedores. Le presentaron a la gestora, a quien le entregaron 680.000 pesos más otros 30.000 pesos, pero como faltaban papeles, se volvieron a San Juan.
“Ellos mismos los llevaron hasta la terminal y les dijeron que cuando esté todo listo, los iban a llamar”, comentó el comisario Leonardo Muñoz del Departamento de Delitos Económicos.
Fuente: lmneuquen