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domingo 12 de abril de 2026

Violento atraco a un chofer

Asaltan a remisero, lo toman cautivo y el auto aún no aparece

El chofer fue amenazado con un arma de fuego. Lo llevaron desde Albardón hasta la ??oCueva del Chancho??? en Chimbas.
Por Redacción Tiempo de San Juan

Un albardonero quiso hacerse unos pesos como remisero en la plaza de Albardón y levantó a los pasajeros equivocados. Los dos sujetos que subieron a su auto resultaron ser dos asaltantes, uno de los cuales lo tomó cautivo, lo llevó hasta la “Cueva del Chancho” en Chimbas y le robó el auto, el que aún no aparece.

El auto Renault  12 que conducía Adolfo José Montaña (37) aún es buscado por los policías de las comisarías 18va de Albardón y 17ma de Chimbas. El vehículo es color azul Francia y desapareció en el interior de la conflictiva villa situada cerca de las calles Tucumán y Rodríguez, en Chimbas.

Montaña suele hacer viajes en su auto como remisero por todo Albardón.  Entonces no era nada extraño que levantara a esos dos desconocidos que hacían señas a los remiseros en la plaza del departamento. “Supuestamente iban a buscar a una chica a Campo Afuera, pero apenas subieron uno se me puso atrás, muy pegado a mi asiento. En un momento me pregunta cuánto iba a costar el viaje y yo les dije, 50 o 60 pesos. Y el que iba detrás me respondió: ¿50 0 60? y puso el arma a un costado mío. Yo ya pensaba, aquí me hacían boleta”, relató el chofer.

Ese primer recorrido terminó en el barrio Villicum, Campo Afuera, donde uno de los desconocidos fue a un kiosco a comprar bebidas alcohólica y se retiró sin pagar. Luego hubo una discusión entre los dos delincuentes hasta que el sujeto que tenía el arma se molestó y ordenó al chofer continuar la marcha, mientras que el cómplice quedó a pie con dos botellas en la mano.

El delincuente armado ordenó a Montaña que tomara para la ruta 40 y luego hacia Chimbas. El viaje acabó en el interior de la “Cueva del Chancho”. Ahí, el ladrón obligó al chofer a descender del coche. “Me pidió las llaves del auto y la plata, quería la plata. Después me pidió las zapatillas. Esas zapatillas me había regalado mi madre y cuestan como 3.000. No se las quería dar. En eso que me agacho para darle las zapatillas, empecé a correr…De ahí no me acuerdo más porque ni miré para atrás. Corrí por un descampado y después me caí. Pensé que me había baleado, pero me toqué y no tenía nada. Así seguí escapando hasta que llegue a la ruta 40 y pedí ayuda”, contó el albardonero.

Minutos después el lugar se llenó de policías, pero no lograron dar con el asaltante ni con el coche.

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