El juez Alberto Benito Ortíz procesó al por ahora único acusado por el violento atraco en el que se llevaron más de 1.000.000 pesos de una distribuidora de Concepción, Capital, en diciembre último. El presunto asaltante es un sujeto de Rawson que tiene antecedentes por robo de automotores y que ahora justamente se encuentra detenido en Mendoza por otra causa penal, informaron en la Policía.
Procesan al asaltante que se alzó con más de 1 millón de pesos de una distribuidora
Robo agravado por el uso de arma de fuego no acreditada la aptitud para el disparo. Este es el delito por el cual fue procesado Ricardo Manuel Calvo (35), alías “El Casca”. El juez del Primer Juzgado de Instrucción dictó su prisión preventiva, pero además le trabó un embargo de bienes por 1.200.000 pesos.
En el marco de la investigación, los policías de Robos y Hurtos recuperaron sólo 45.000 pesos de los 1.029.149 que robaron en el atraco ocurrido el 9 de diciembre último en la Distribuidora Gino SRL en calle Mendoza, cerca de Maipú. El asalto se perpetró a las 16, cuando supuestamente Calvo esperó que uno de los empleados saliera y lo redujo en la puerta a punta de pistola y golpes. Esa primera víctima fue Alexis Quiroga. El ladrón lo llevó adentro del local y ahí encañonó a Mariano Podetti y Juan Alvarado, otros dos empleados a los que también agredió a través de golpes de puño, puntapiés y con la culata del arma.
El delincuente maniató a dos de sus víctimas y obligó a Quiroga, el encargado, a que entregara toda la plata. En total fue 1.029.149 pesos, cuyos fajos metió en un bolso y una bolsa de residuo. También se llevó una notebooks, dos celulares y el equipo de grabación de las cámaras de seguridad. Después salió con el botín a la puerta y subió en un Renault Clio negro que lo esperaba en la puerta de la distribuidora y fugó.
Ese vehículo luego fue captado por una cámara de seguridad de CISEM y, a través de su chapa patente, los investigadores lo localizaron días más tarde. En principio detuvieron a un joven gitano de Rawson que andaba en el vehículo, en cuyo interior hallaron 45.000 pesos. Ese sospechoso logró despegar porque se constató que era menor. La investigación continuó y a partir de nuevas pistas llegaron a dar con Ricardo Calvo, quien tenía vínculos con el gitano y contaba con antecedentes por robo. Su fisonomía coincidía con la del asaltante: corpulento, alto y con rasgos faciales particulares que fueron descriptos por las víctimas. Las sospechas contra él se confirmaron posteriormente con el reconocimiento: los tres empleados de la distribuidora reconocieron sin dudar a Calvo como el asaltante que los golpeó, encañonó y se llevó el dinero.