detalles de la historia

Los secretos que se esconden detrás de la escandalosa denuncia contra la Reina de Capital

Investigada por una estafa de más de 30 mil pesos, Daiana Padilla es sospechada de integrar una banda delictiva VIP.
miércoles, 07 de noviembre de 2018 · 18:30

El caso es un escándalo y genera revuelo porque por primera vez una reina departamental se ve involucrada en una causa penal durante su mandato, algo impensado hasta hace poco menos de tres días cuando Daiana Padilla fue coronada como la nueva soberana de Capital y se convirtió una en candidata más para ser Reina del Sol. Investigada por la justicia, la joven de 22 años está sospechada de pertenecer a una banda delictiva de "nenes bien" que robaba y estafaba con tarjetas de crédito robadas. 

Todo comenzó con un escruche en un domicilio ubicado en Capital en el 2017, en el que los delincuentes se llevaron objetos de valor y pertenencias, entre ellas, dos tarjetas de crédito: una Data y otra Cencosud. Tras radicar la denuncia en la comisaría más cercana por el robo, el damnificado -del cual no trascendió su identidad hasta el momento- acudió a una de las casas de crédito para denunciar lo sucedido cuando, según detallaron fuentes judiciales, se enteró en ese instante que había sido utilizada no una sino varias veces.

En el resumen de cuenta, la víctima constató que efectivamente habían varios gastos de compras que superaron, en total, 30 mil pesos. Ofuscado por la situación, el dueño de las tarjetas, con la misma información que le proporcionó el detalle de las compras, se dirigió a cada uno de los locales comerciales para intentar dar con el autor del delito. Mientras tanto, en la justicia iniciaba la investigación penal con el ilícito pero sin hallar o identificar a los autores que lo hubieran cometido.

Con curso en el Tercer Juzgado de Instrucción, se ordenaron dos allanamientos en viviendas situadas en la Ciudad de San Juan como así también la detención de los implicados. En uno de los operativos encontraron elementos robados, mientras que en el otro resultó negativo al igual que las detenciones encomendadas.

En abril de ese año, en uno de los comercios ofrecieron las grabaciones de la cámara de seguridad en las que se observa a Padilla comprando con tarjeta de crédito. Según al investigación se trataría de la denunciada como robada, aunque ella lo negara y asegurara que pagó con una propia. Tras la identificación, la causa de robo calificado y estafa conoció a sus autores: Daiana Padilla, Emanuel Casívar, Carlos y Octavio Marinero. Su abogado defensor, Horacio Merino, presentó el pedido de eximición de prisión y este no tuvo resolución en aquel momento.      

Acorde a los datos proporcionados por fuentes judiciales, los investigados serían integrantes de una banda delictiva VIP, debido a la situación económica que poseen. Desde su entorno señalaron que la joven pertenece a una clase social media alta, con un padre dedicado a las bienes raíces, una madre con comercio al igual que su actual pareja, con la que tendría un negocio de comida rápida en Rawson. 

Desde aquel abril, la causa no tuvo novedad alguna hasta este noviembre de 2018. Tras la coronación, la identidad de la Reina tomó estado público y las alarmas se encendieron nuevamente en la justicia. Si bien el magistrado que instruye el caso, Guillermo Adárvez, fijó el día para la indagatoria de la muchacha después de que se destapara el escándalo y ella se adelantó a la fecha estipulada sorpresivamente, lo curioso es que haya sido la única en ser llamada por la justicia cuando hay más involucrados.

Otras fuentes apuntaron que existirían antecedentes de ilícitos cometidos por la acusada: uno ocurrido en Mendoza y otro en San Juan. Sobre el delito que se habría cometido en la provincia vecina se desconocen los pormenores mientras que por el otro se supo que no habría llegado a la justicia.  

El antecedente

En 2011, la entonces virreina de Capital, Gabriela Belén Sánchez García, fue acusada de robar 5 mil pesos en un local comercial dónde trabajaba, incluso fue detenida en la Comisaría 1ra. Desde el municipio resolvieron separarla de su cargo a pesar del beneficio de la duda que tenía en ese momento, mientras era investigada por la justicia penal. Tiempo después rompió el silencio con este medio y confesó haber transitado una etapa de depresión.   

 

El episodio que no fue

Según el relato de fuentes calificadas, habría surgido un hecho que no fue denunciado y que se habría arreglado de forma personal. En este mismo habría intervenido el padre de la joven y un comerciante al que le alquilaban un local. Con pruebas concretas, el inquilino habría acusado a la hija del propietario de robar mercadería y, ante ellas, se habría llegado a un acuerdo. Por ese motivo, el caso no llegó a la justicia.

    

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