Durante el feriado del lunes, un remisero fue víctima de un violento robo después de levantar a dos pasajeros en Libertador y Urquiza, que no sólo se llevaron su dinero y elementos de trabajo sino también lo secuestraron y lo dejaron abandonado en la Cueva del Chancho, una zona complicada afectada por la delincuencia.
Marcelo Granzotto habló con Tiempo de San Juan y contó cómo fue su traumática experiencia, esos largos minutos que se transformaron en una eternidad, desde que los delincuentes sacaron el arma de fuego -amenazándolo de muerte- hasta que lo liberaron en zona enemiga.
"Cuando me pararon, jamás me imaginé lo que se me venía. Eran dos sujetos que tenían un aspecto normal, estaban bien vestidos y me dijeron que iban a Concepción. En apariencia nada me hacía sospechar de lo que podían ser capaces. Además, eran amigables y me daban conversación", relató el conductor que señala que cuando tomó por Circunvalación, los delincuentes sacaron el revólver.
"De repente cambiaron el humor y se volvieron violentos. Me decían que si no hacía lo que ellos me decían, me iban a volar los sesos. Entonces, seguí las indicaciones por donde conducir", manifestó al mismo tiempo que aclaró que no tuvo oportunidad para dar aviso a nadie: "Nosotros tenemos una aplicación en el celular para este tipo de casos y dar intervención directa a la central o a la Policía, pero no tuve tiempo porque me quitaron el teléfono y la radio".
En el transcurso del camino, al remisero lo golpearon, lo insultaron y le metieron todo el miedo posible. "Temí por mi vida, soy sincero, pensé que podía terminar mal porque sabía que nos dirigíamos a un lugar desolado, donde no iba a poder pedir ayuda", confesó Granzotto que recuerda cada detalle como si acabara de ocurrir.
Al llegar al interior del asentamiento chimbero, le sacaron los pocos pesos que tenía, cerca de 1300 pesos, se llevaron el celular, el tarifador y la radio. A la llave la revolearon en un terreno baldío donde se estacionaron y se marcharon, con las amenazas más crudas y el arma apuntándole.
Vecinos del lugar se acercaron para socorrer al chofer que estaba adolorido y en estado de shock, que finalmente pudo dar aviso a la fuerza de seguridad. "Unos patrulleros estuvieron a los 10 minutos aproximadamente y me escoltaron hasta la salida de la villa. De ahí directo, me fui a la comisaría a realizar la denuncia", explicó.
Tras la traumática experiencia
Después de radicar la denuncia en la Comisaría 17º, el damnificado reconoció a los dos agresores en Inteligencia Criminal de la sede policial y descubrió que los jóvenes malhechores de 22 y 25 años tienen un frondoso prontuario por robo y atracos del estilo que sufrió. Incluso, supo a través de fuentes policiales que uno de ellos tiene más de 23 causas y un historial criminal desde los 14 años.
"No sé si estarán presos o seguirán libres, pero espero que mis colegas tengan las precauciones necesarias", cerró el hombre que perdió cerca de 20 mil pesos y que deberá reponer para salir a trabajar otra vez.