Antes de la muerte de un ingeniero en Cattorini hubo, en San Juan, al menos tres casos de accidentes laborales que terminaron con operarios muertos, durante los últimos dos años.
En San Juan los accidentes laborales se cobraron seis vidas en dos años
Es que el fallecimiento de Mariano Hernández (35) no fue el primero de una seguidilla de muertes en el trabajo que han conmocionado a la provincia. Tiempo de San Juan hizo un relevamiento en base a lo publicado por los medios de 2016 a la actualidad. Dos años trágicos en los que los accidentes laborales ya se cobraron 6 vidas.
MUERTE EN LA CLOACA
Rodrigo Ezequiel Sánchez tenía 24 años y estaba trabajando sin los elementos de seguridad en una obra cloacal de General Acha y Progreso, en Rawson.
El joven y tres compañeros más aspiraron un gas que obligó a rescatarlos. Juan Manuel Cortínez (22), Guillermo Andrés Videla(32) y Javier Olguín (22) sobrevivieron pero Rodrigo murió camino al hospital el miércoles 17 de febrero de 2016.
Más tarde, Roberto Correa Esbry, confirmó que ninguno de los trabajadores tenía los elementos de seguridad exigidos para soldar en ese lugar. La empresa contratista que los tenía a cargo era la santiagueña Lo Bruno.
DERRUMBE EN LA CALERA DE SARMIENTO
José Merceri y Ezequiel González trabajaban en una calera en Los Berros, Sarmiento, cuando ocurrió el derrumbe. Era 28 de julio de 2017 y, por motivos que se desconocen, se desmoronó una pared del horno calero.
Mercery y González murieron aplastados y, al igual que en el caso del ingeniero de Cattorini, hubo que montar un operativo de rescate para sacar los cuerpos que tardó varias horas. Ninguno de los dos trabajba en blanco y la calera tampoco cumplía con las medidas de seguridad.
EXPLOSIÓN EN EL TALLER DE GNC
Fernando Suárez (43) y Crisitan Castro (38) murieron quemados. Ambos trabajaban en un taller de GNC que hacía control de tubos a las estaciones de servicio.
El taller estaba ubicado en Trinidad, justo al lado del Colegio Santo Tomás de Aquino. La explosión del tubo que los mató fue tan fuerte que hizo estallar los vidrios de las casas aledañas.
Cristian Castro fue el primero en morir. El operario tenía el 20% del cuerpo quemado, una importante lesión en su mano y el tórax afectado porque la explosión lo golpeó muy fuerte.
El 3 de mayo fue el accidente y Castro murió el 11. Luego falleció Fernando Suárez, el ingeniero que controlaba los tanques.
Fernando tenía el 60% de su cuerpo quemado y falleció el 9 de junio, más de un mes después del accidente.