Unos 22 sanjuaninos fueron estafados con un curso de Auxiliar de Vuelo que se dictaba en un hotel de la Capital sanjuanina.
Les dijeron que iban a ser azafatas pero era todo una estafa
El costo de la inscripción era de 200 pesos y el valor mensual de las clases de 800 pesos, pero los estudiantes vieron cosas raras, empezaron a sospechar y descubrieron que era todo trucho.
Los denunciantes que dieron aviso a la Policía aseguran que vieron el aviso en Internet. Ahí ofrecían el curso que duraba cinco meses y empezó en junio de este año.
Según informaron desde Defraudaciones y Estafas, a cargo de la investigación, "el curso tenía once materias y había que asistir dos veces por semana".
Sin embargo, cuando los aspirantes a Auxiliar de Vuelo empezaron a cursar, esas materias se redujeron a ocho y los dos días semanales terminaron siendo uno sólo.
Las víctimas del engaño empezaron a sospechar, pero fue un profesor el que destapó la maniobra fraudulenta.
Es que en una de las clases, un piloto que había sido contratado por los estafadores para dar una materia, le preguntó a los jóvenes si tenían el certificado de aptitud física. Los estudiantes se enteraron, ahí mismo, que para hacer un curso de este tipo había ciertos requisitos previos que nadie les había pedido, entre ellos, el certificado de aptitud física.
Éste docente, sorprendido por la respuesta de sus alumnos, los incentivó para que investigaran la procedencia del curso.
Resultó ser que ninguno de los dos entes nacionales habilitados para dictar la carrera, avalaban el dictado de clases en San Juan y, además, desconocían que en la provincia había personas vendiendo la capacitación.
Por el momento, en Defraudaciones y Estafas hay 22 denuncias, algunas de alumnos y otras de profesores que fueron contratados para dar materias, sin saber que formaban parte de una estafa.
La Policía pudo identificar a una mujer llamada Julieta Ovando (30), como quien se encargaba de realizar los cobros mensuales a los aspirantes.
Ovando dijo a la Policía que ella fue contratada por otra mujer, de Buenos Aires, que le indicaba qué era lo que tenía que hacer, y que no sabía que todo se trataba de una estafa. Hasta el momento no hay detenidos y las denuncias siguen ingresando a la Central de Policía.