Por Agostina Montaño
La maestra jardinera da la cara: ''Estamos desprotegidas''
Durante dos meses y medio, Cecilia Márquez asegura que vivió un infierno. Cada día que pasó lejos de sus alumnos de la escuela Villarino del Carril, en Capital, fue de total angustia. Dos madres del establecimiento la acusaron de haber manoseado a sus hijos y, a pesar de que Cecilia ni siquiera era maestra de esos dos niños, ordenaron meterla presa acusada de abuso sexual simple.
Tras pasar un día tras las rejas fue excarcelada y este jueves el juez Guillermo Adárvez, del Tercer Juzgado de Instrucción la sobreseyó definitivamente.
"La prueba fue contundente", dice Cecilia que ahora no para de sonreir cuando se acuerda que el lunes podrá, finalmente, despedirse de sus alumnos.
"Lo único que quiero es ir el lunes y poder despedirme de los chicos.", asegura Cecilia.
La maestra se quejó de la desprotección que sufren las docentes ante este tipo de denuncias.
"No puede ser que yo haya terminado presa sin ningún tipo de prueba. Las maestras estamos muy desprotegidas", asevera la docente.
Cecilia estuvo presa en la misma celda que Claudia Moya, la mujer que mató a su marido Alfredo Turcumán y junto a otra mujer "acusada de abusar a sus hijos", detalla, sin embargo, admite que la trataron muy bien.
Sobre una posterior demanda a las madres que la denunciaron, su pareja, Carlos Toro, quien la defendió junto a Rolando Lozano, dice que "eso se está analizando".
Cecilia asegura que ella tuvo la suerte de poder defenderse con buenos abogados pero sabe que "si le hubiera pasado a otra colega no sé qué podría haber pasado".
"No sé qué llevó a estas mamás a hacer una cosa así, estábamos todas desconcertadas y el día que me llevaron detenida fue terrible, no se lo deseo a nadie", sostiene Cecilia.
La maestra jardinera está agradecida por cómo se portó la comunidad educativa y, a pesar del daño que dice que le hicieron, admite que si viera a las madres que la denunciaron "no les diría nada".
"Yo siempre estuve muy tranquila, esos niños ni siquiera eran mis alumnos, es una locura lo que pasó. Es más, cuando me sacaron detenida de la escuela yo quería salir con la cara destapada porque nunca hice nada pero me hicieron cubrirme igual", relata.
La docente no sólo fue sobreseída de las acusasiones, sino que, además, Adárvez levantó la prohibición que tenía para ingresar al colegio y el lunes podrá, finalmente, reencontrarse con sus alumnos.