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jueves 7 de mayo de 2026

SALA I CÁMARA PENAL

Condenado a 17 años de reclusión por robar 11 veces en tres días

Es contra Hugo Sebastián Ocampo (30), el caco de los mil y un asaltos. El fiscal había pedido 26 años de reclusión.
Por Redacción Tiempo de San Juan
Hugo Sebastián Ocampo, el caco que cometió 11 robos en 3 días, fue condenado este lunes a 17 años de reclusión por el juez Raúl Iglesia, de la Sala I de la Cámara Penal.
 
La pena es menor a la que había pedido el fiscal Gustavo Manini, quien solicitó 26 años de reclusión.
Ocampo protagonizó ese increíble raid con el antecedente de haber sido condenado por robos agravados.
 
La mayor parte de las víctimas de Ocampo fueron en Concepción, en las inmediaciones de las calles Mendoza y Corrientes. Aunque también le robó el arma reglamentaria a un policía en un lote hogar en Chimbas.
 
Tiempo de San Juan te contó la historia del caco serial, y anticipó la dura condena. Repasa las notas publicadas.
 
SALA I CÁMARA PENAL
El caco de los mil y un atracos, a juicio (nota publicada el 28 de febrero de 2015)
 
Será juzgado el lunes 2 de marzo por 11 hechos que cometió en tres días. Venía de cumplir una condena de 7 años por robos agravados. Entre sus víctimas hay mujeres, trabajadores, un policía y hasta la carne para el asado de un vecino. Por Gustavo Martínez Puga

Se llama Hugo Sebastián Ocampo, tiene 30 años, y en la Policía y en Tribunales ya lo reconocen como un viejo y famoso ladrón. Así y todo, en ese ambiente no dejó de sorprender la cantidad de atracos por la que será juzgado de una sola vez: 11 hechos.
Ese juicio comenzará el lunes 2 de marzo en la Sala I de la Cámara Penal.
Este es el cúmulo de delitos por los que Ocampo se sentará nuevamente en el banquillo de los acusados a rendirle cuentas a la Justicia, tal como ocurrió en el 2006, cuando en la Sala III de la Cámara Penal lo condenó a 7 años de prisión por varios robos agravados. Ahora lo juzgarán por:
*Robo agravado por el uso de arma de fuego, no determinada su aptitud para el disparo -dos hechos-, en perjuicio de Ricardo Hipólito Luna y de Carlos Marcio Vargas.
*Hurto simple en perjuicio de Juan Antonio Carbajal.
*Robo agravado por el uso de arma de fuego apta para el disparo -6 hechos-, en perjuicio de Horacio Robledo (Lomoteca Flavors); Francisco Miguel Guerra; Claudio Eduardo Gamboa (Estación de Servicio Rubo); Alfredo Reta; Claudia Cúneo de Funes y Germán David Barón.
*Robo agravado por el uso de arma de fuego apta para el disparo en grado de tentativa, en perjuicio del propietario y empleados del Frigorífico Santa Bárbara: Mario Ezequiel Brizuela, Antonio Clemente Díaz, Alfredo Domingo Díaz, Daniel Ocampo Picco).
*Atentado y resistencia a la autoridad agravada por el uso de arma de fuego, en perjuicio de los funcionarios policiales Francisco Garay y José Montiveros.
*Portación de arma de guerra agravado, en perjuicio de la seguridad pública.
 
EL LOCO RAID
El alocado e increíble raid delictivo de Ocampo se produjo en un lapso de sólo tres días, entre las 13.30 del 16 de julio de 2013 y las 21.30 del 19 de julio de ese año, cuando intentó atracar un frigorífico y le fue muy mal: no sólo que los empleados se lo impidieron, sino que también le dieron una paliza, lo ataron y se lo entregaron a la policía.
En medio de esas 72 horas dio un golpe tras otro. El primero fue a un simple almacenero de apellido Luna sobre la calle Corrientes, en Concepción. Lo amedrentó con un arma de fuego, lo encerró en el baño y le llevó 1.000 pesos de la recaudación. También la ligó una vecina que había ido con 20 pesos a comprar para hacer el almuerzo.
Con un modus operandi similar, el raid siguió al otro día, el 17 de julio de 2013. En Corrientes y Catamarca atacó a dos trabajadores que se ganaban la vida como preventistas de bebidas, cuando llegaron en una moto a un kiosco a levantar el pedido. Ocampo los encañonó y les robó hasta la moto.
Eso fue en horas de la mañana. En la siesta de ese 17 de julio Ocampo fue hasta el Lote Hogar N° 13, en Pocito, y le robó la pistola reglamentaria 9 milímetros al policía de apellido Carabajal, quien había dejado el arma adentro de una mochila negra con la que iba al trabajo. En ese momento el policía descansaba.
En la madruga del 18 de julio de 2013, a la 1.30, Ocampo volvió a robar en Concepción. Esta vez fue una lomoteca ubicada en General Acha al 1400 Norte. Usando el arma que había robado al policía, el caco hizo tirar a todos los clientes al piso, les sacó el dinero que llevaban y revisó las carteras de las mujeres, alzándose también con los teléfonos celulares.
Una hora después, a las 2.30 del 18 de julio, Ocampo fue a una casa de la Villa Nueva Capital e intentó abrir por la fuerza la puerta de entrada. El dueño de casa pensó que era un temblor. Cuando abrió la puerta, Ocampo le saltó encima con la pistola 9 milímetros. Le exigía dinero. El dueño de casa, de apellido Guerra, se resistió y le quitó el arma. El caco huyó cobardemente, alcanzando a manotear un teléfono celular marca Nokia.
De allí se fue a la estación de servicio Rubo SA ubicada en Tucumán y Benavidez. Eran las 4 de la mañana. Iba en la moto que robó a los preventistas. Sacó la pistola robada al policía en Pocito, redujo al guardia de seguridad privada, a quien le robó el celular, y le robó la recaudación al empleado, llevándole 308 pesos.
Al mediodía de ese 18 de julio, Ocampo fue visto llegar en la moto a una distribuidora ubicada en la calle Neuquén, en Chimbas. Fue a la caja registradora, encañonó al dueño y le robó unos 1.000 pesos de recaudación. Como el comerciante intentó pedir ayuda a una vecina que pasaba por el lugar, Ocampo le metió una patada en el estómago.
En horas de la tarde de ese 18 de julio, entre las 20 y las 20.30, fue a una pequeña tienda de ropa ubicada en la calle Corrientes, redujo a sus dueñas, les robó la recaudación y se llevó ropa, desde una campera para hombre hasta un conjunto de ropa para niños talle 4.
Pero esto no es todo. En las primeras horas del 19 de julio de 2013, a las 2.30, Ocampo iba en bicicleta con una mujer por Avenida Alem, se paró al lado de un vecino que iba tranquilamente en Chevrolet Astra y, usando la pistola robada al policía, le quitó 800 pesos que tenía en la billetera, su celular y hasta los 4 kilos de carne para asado que llevaba en el baúl.
 
ATRACO N° 11: EL ÚLTIMO
Pero pronto estaba por llegarle la hora a Ocampo. A las 21.30 de ese 19 de julio, en lo que era su atraco número 11, fueron los empleados del Frigorífico Santa Bárbara, ubicado en la calle Telésfora Benavidez, en Capital.
Ocampo llegó y golpeó en la cabeza con la pistola 9 milímetros a un empleado que había ido a cerrar el portón de entrada. Encañonando a los trabajadores, les exigía sus celulares y el dinero de sus billeteras. Alcanzó a robarle 450 pesos a un empleado de apellido Díaz.
El caco había amontonado a los empleados en el interior del frigorífico y pensaba encerrarlos. Cuando iba a cerrar la puerta para huir, se le abalanzaron encima, le dieron una paliza, le ataron sus manos con un cable negro, le quitaron la pistola y llamaron a la policía para entregarlo.
Por todo este violento raid es que ahora Ocampo será juzgado, donde se espera el desfile de sus víctimas, quienes lo volverán tener frente a frente, con la Justicia de por medio.
 
PODRÍAN DARLE 30 AÑOS
El viernes condenarían al caco de los mil y un atracos (nota publicada el 4 de marzo de 2015)
 
Se trata de Hugo Sebastián Ocampo quien está siendo juzgado por 11 robos distintos. El viernes serán los alegatos en la Sala I de la Cámara Penal y podrían darle entre 25 y 30 años.

El juicio contra Hugo Sebastián Ocampo, de 30 años, comenzó el pasado 2 de marzo en la Sala I de la Cámara Penal y no dejó de sorprender por la cantidad de hechos por los que se lo juzga: 11 en total. 

Ocampo es un reconocido y viejo ladrón en Tribunales y éste viernes podrían darle entre 25 y 30 años de prisión, según informaron fuentes judiciales. 

El viernes comenzarán los alegatos de las partes y el fiscal pedirá la cantidad de años a los que considera, según la investigación, debería ser condenado Ocampo. Ese mismo día, también podría estar la sentencia del los jueces. 

El detenido se abstuvo de declarar durante todas las etapas del proceso y tampoco lo haría éste viernes, el último día que tendrá para hacer su descargo. Es que fuentes del juzgado aseguraron a Tiempo de San Juan que las pruebas en su contra son muchas, como así también los testigos. 

 Los delitos por los que se lo acusan son: 

*Robo agravado por el uso de arma de fuego, no determinada su aptitud para el disparo -dos hechos-, en perjuicio de Ricardo Hipólito Luna y de Carlos Marcio Vargas.
*Hurto simple en perjuicio de Juan Antonio Carbajal.
*Robo agravado por el uso de arma de fuego apta para el disparo -6 hechos-, en perjuicio de Horacio Robledo (Lomoteca Flavors); Francisco Miguel Guerra; Claudio Eduardo Gamboa (Estación de Servicio Rubo); Alfredo Reta; Claudia Cúneo de Funes y Germán David Barón.
*Robo agravado por el uso de arma de fuego apta para el disparo en grado de tentativa, en perjuicio del propietario y empleados del Frigorífico Santa Bárbara: Mario Ezequiel Brizuela, Antonio Clemente Díaz, Alfredo Domingo Díaz, Daniel Ocampo Picco).
*Atentado y resistencia a la autoridad agravada por el uso de arma de fuego, en perjuicio de los funcionarios policiales Francisco Garay y José Montiveros.
*Portación de arma de guerra agravado, en perjuicio de la seguridad pública.
 


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