En comunicación con Tiempo de San Juan el jefe de la Comisaría 5° de Santa Lucía contó que hay nuevas pistas en el caso de Ramón Amante, el hombre que recibió un balazo en su casa y que ahora se encuentra internado en el Hospital Rawson.
Un almohadón, la clave para saber qué pasó con el hombre baleado en Santa Lucía
La aparición de manchas de sangre en el interior de la vivienda y un almohadón con rastros de pólvora llamaron la atención del juez y la policía. En un principio la hipótesis más firme se adecuaba al relato de la familia: que a Amante le dispararon durante un intento de robo en el patio de su casa y que lo encontró su cuñada luego de escuchar los gritos pidiendo ayuda.
El Subcomisario Luis Ávila, a cargo de la Comisaría, dijo que el robo sigue siendo el primer camino de la investigación, pero que será la policía científica quién definirá el caso. Esto se debe a que en el relato no hay lugar para el almohadón con orificio de entrada y salida que encontraron en la habitación del hombre, que además presenta las distintivas marcas de ahumamiento. Este rastro es el que dejan los gases de la combustión del arma y sólo quedan impregnados en una superficie luego de que se produjo un disparo con el cañón apoyado en la superficie.
Otro dato que llamó la atención de los policías es que la cuñada, quien encontró al hombre tirado en el patio, aseguró no haber escuchado ningún sonido de detonación. Según aseguró Ávila, es muy difícil que esto haya sucedido porque la mujer estaba en la misma vivienda donde todo ocurrió.
Además pesar de que la familia y el hombre afirman que todo ocurrió en el patio trasero la policía encontró algunas manchas de sangre dentro de la vivienda. Mientras, en la puerta de la casa, se encontraba el utilitario de Amante con toda la mercadería en su interior, el estéreo y sin forzar.
Amante se encuentra en terapia intermedia, con una herida con orificio de entrada y de salida y fuera de peligro.