Los dos hechos tienen puntos en común: una bebé de horas que es dejada por su madre para que alguien más pueda cuidarla. El más antiguo es el de Nicol, que en 2009 apareció en la puerta de una vivienda humilde de Santa Lucía envuelta en un toallón. El segundo es el de la bebé que este sábado 28 apareció en la Catedral con una caja de leche y su cartilla de vacunas al lado.
La historia de Nicol, la beba abandonada en 2006 que tuvo un final feliz
Nicol, como la bautizó la familia que la encontró en el asentamiento 26 de Febrero, es hija de una mujer policía que sufría una fuerte depresión. La mujer fue localizada por la policía, y luego de que se le hicieran estudios y recibiera ayuda pudo tener otra vez la custodia de su hija.
En el caso más reciente, de la bebé de 40 horas que su mamá dejó en la iglesia, también hubo una persona que la rescató y la llevó a su casa. La identidad de quien la encontró todavía no se conoce, pero la actitud recuerda a la de la familia Vega, ambos cuidaron a las niñas durante algunas horas hasta que la llevaron al Hospital, donde quedó al cuidado de los profesionales médicos.
En las próximas horas la policía espera encontrar a la madre de la niña abandonada en la Catedral para conocer cuáles fueron sus razones y así analizar el caso y sus aptitudes para cuidarla.